¡Bienvenidos!
... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...
domingo, 30 de diciembre de 2012
NADIE es perfecto.
Nos empeñamos en buscar al chico perfecto: cuerpo perfecto, ojos perfectos, sonrisa perfecta; sin saber que suelen ser los chicos más imperfectos que puedes encontrar. Desde pequeñas, hemos deseado vivir un amor de cuento de hadas, un amor de película. Hemos soñado que algún día llegaríamos a ser princesas perfectas. Nos han dado un punto de vista falso de la realidad. NADIE es perfecto. Nos han hecho pensar que eres mejor persona por ser más guapo, más alto o más delgado, que la belleza consiste en ser una chica de cuerpo 10. Pero no. La verdadera belleza se encuentra en el interior de cada persona. Una persona hermosa o perfecta, por así decirlo, es alguien amable, simpático, alguien a quién le guste verte feliz, que te aprecie tal y como eres por dentro y no por fuera. Para mí, mi chico perfecto sería alguien que me diera a entender todos sus 'te quiero' sin la necesidad de decírmelos. Que me los transmitiera con la mirada, con los gestos, con los besos, con las caricias, con los abrazos. Alguien que me volviera loca tan solo con pronunciar mi nombre. Alguien que estuviera dispuesto a seguirme allá a donde vaya, a dar todo por mí. Alguien en quién poder confiar. Alguien que me conociera más que cualquier otra persona, y que supiera escucharme. En resumidas cuentas, alguien que me quiera. ¿En serio no creéis que todo esto último es mucho mejor que encontrar a una persona guapa exteriormente? ¿Creéis que tan solo con encontrar el físico perfecto, esa persona, podrá haceros tan felices como las que son perfectas por lo que son y no por su apariencia física? Yo creo que no. Me parece que, a veces, ni nosotros mismos sabemos lo que queremos, pero creo que ya es hora de ir pensándolo bien, madurar y aceptar las cosas como son.
Que aunque no lo aparente, soy fuerte.
No siempre que estoy feliz, río. Ni cuando estoy triste, lloro. Porque puedo llorar de la risa, y reír de dolor. No suelo ver las cosas en blanco o en negro, sino que me fijo en la inmensa escala de grises que hay por medio de esos dos colores. Porque no me considero diferente, ni igual a los demás. Porque siento las cosas a mi manera. Cada sentimiento significa mucho más que 'algo' para mí. Porque me gusta pensar que existe alguien que está pensando en mí en este preciso momento. Soy de las que se entretienen mucho con el papel del regalo. Que va lentamente abriéndolo con cuidado de no romperlo. No soy de las que se desesperan por ver lo que hay dentro. Tampoco soy de las que pasan de los manuales de instrucciones, porque me gusta hacer todo como debe ser. Me equivoco tantas veces como decisiones tomo. Porque cuando quiero, quiero, y cuando no quiero, no quiero. Porque me gusta imaginar que lo que busco existe. Porque no me conformo con un simple 'yo', o un 'él', sino con un 'nosotros'. Que aunque no lo aparente, soy fuerte, y sé cuando plantarle cara a un problema y seguir adelante.
Demuéstrale que eres lo suficientemente fuerte.
En la vida he caído miles de veces y cada vez que me he ido levantando, me ha ido enseñando que siempre ahí que reírse de los errores que cometemos. Que tengo que aprender a verle el lado bueno a las cosas y recordar siempre que todo pasa por algo. Que cada cosa tiene su motivo y su explicación. Me ha enseñado a saber que por más que la vida me golpeé una y otra vez, tengo que luchar por lo que quiero, y por lo que sueño. También me enseñó a no vivir pensando en un futuro, sino a vivir día a día el presente. Porque el futuro es mejor no planearlo. Que la vida no es justa, de hecho, nunca lo ha sido y nunca lo será. Por eso, recuerda siempre estas palabras: Si la vida te lo hace pasar mal, demuéstrale que eres lo suficientemente fuerte como para seguir adelante con una gran sonrisa en la cara. Porque cada momento malo, tiene algo bueno, solo tienes que limitarte a buscarlo.
sábado, 29 de diciembre de 2012
Esa persona que te hace tocar las nubes con la yema de los dedos.
¿El amor sin dolor?
Muy fácil. El amor si no sufre, no es amor. El amor es algo por lo que día a día derramas lágrimas. Es el que te demuestra que de verdad estás enamorada/o cuando ves a esa persona con otra. Cuando la tienes a tu lado, y deseas con todas tus fuerzas que lo esté, aunque fuese una milésima de segundos. El amor es algo mágico en el cual, todos recibimos una flecha de Cupido, por así decirlo, aunque hay veces en las que recibimos alguna que otra flecha mal lanzada. Pero, ¿sabéis? Eso también tiene su lado bueno, y es que gracias a esas malas flechas, vas aprendiendo, vas teniendo experiencias nuevas en tu vida, y sobre todo, vas aprendiendo de tus propios errores. ¿Qué haríamos nosotros sin el amor? NADA. No querríamos a nadie, ni a nuestra gente, ni a nuestra familia ni amigos... ni siquiera a esa persona que te hace tocar las nubes con la yema de los dedos.
Muy fácil. El amor si no sufre, no es amor. El amor es algo por lo que día a día derramas lágrimas. Es el que te demuestra que de verdad estás enamorada/o cuando ves a esa persona con otra. Cuando la tienes a tu lado, y deseas con todas tus fuerzas que lo esté, aunque fuese una milésima de segundos. El amor es algo mágico en el cual, todos recibimos una flecha de Cupido, por así decirlo, aunque hay veces en las que recibimos alguna que otra flecha mal lanzada. Pero, ¿sabéis? Eso también tiene su lado bueno, y es que gracias a esas malas flechas, vas aprendiendo, vas teniendo experiencias nuevas en tu vida, y sobre todo, vas aprendiendo de tus propios errores. ¿Qué haríamos nosotros sin el amor? NADA. No querríamos a nadie, ni a nuestra gente, ni a nuestra familia ni amigos... ni siquiera a esa persona que te hace tocar las nubes con la yema de los dedos.
Ella era adicta al amor.
Algunos la llamaron loca por su falta de sentido común, por enamorarse de los ojos más bonitos aunque ella tenía una venda en los suyos, por besar a ese alguien "especial" creyendo que era su príncipe azul y le salió rana, por levantar bandera blanca en mitad de una guerra, por aferrarse a sus ideales aunque tuviesen fecha de caducidad, por querer vivir al límite muriendo de limitación, por querer sin querer, por querer olvidarte sin acordarse siquiera de como se olvida, de intentar lo que a nadie se le ocurre intentar, de morder el aire, de inventarse un color para el viento, por agarrarse de la mano equivocada, por caer y no querer levantarse, por respirar sin querer hacerlo, por apagar la llama, por negar besos, por evitar los abrazos, por repeler las caricias, por odiar el amor. No era una chica fría. No quería odiar el amor, en realidad, ella era adicta. El amor era su droga. Necesitaba su dosis diaria. Pero se desenganchó porque nadie le proporcionaba aquel sentimiento que ella tanto ansiaba. Amor. Una palabra, solo una. Una palabra fácil de sentir y difícil de explicar. Quería esa palabra sobre cualquier otra cosa, pero amor de verdad. Amor verdadero. Supongo que pensáis que esa chica está loca. Pero, ¿sabéis? En la locura, siempre hay algo de cordura. Sí, esa chica soy yo.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Llorar nos hace humanos.
En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que se nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo ni en esconderse detrás de un disfraz. Ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes, y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. Sobre todo, disimular. Sí, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte para que nadie note que, en realidad, estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo, hace que duela. Pero, a veces, bueno... a veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte y bajar la guardia. Está bien bajarla de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos, a los que ya no están, y a los que están, pero lejos. Sin embargo, hay momentos que bajar la guardia es lo mejor que puedes hacer. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y si hace falta, llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos.
Sonríe por muy mal que estén las cosas.
Hoy me doy cuenta que las cosas siempre, siempre pasan por algo. Que un clavo saca a otro clavo, y que por más que lo pienso, no sé ni cómo ni porqué he estado llorando por una persona tanto tiempo. Darte cuenta de las cosas es bueno, y nunca es tarde para rectificar. Mejor tarde que nunca, ¿no? Hoy me ha dado por reflexionar y he aprendido a pensar las cosas antes de hacerlas, porque luego vienen las consecuencias, aunque sí, muchas veces es mejor hacerlas sin pensar en lo que vaya a suceder después. Al fin y al cabo, somos seres humanos con capacidad para tropezar mil veces con la misma piedra, como hago yo últimamente. Pero que, por suerte, yo soy una de esas personas que a pesar de todo, consiguen levantarse, y eso, es lo que debéis hacer vosotros. Que por muy mal que esté todo, sacar una sonrisa es lo mejor que puedes hacer, por ti y por los de tu alrededor. No te digo que la finjas, no, porque para fingir no estamos. Digo que sonrías, con sonrisas verdaderas, por muy mal que estés. Sí es verdad que la vida no viene con un manual de instrucciones, pero también es verdad que sí viene con lecciones y nadie nace sabiéndolas. Con el tiempo, poco a poco, las vamos descubriendo de la forma que queramos aunque no elijamos. Las podemos descubrir sufriendo, llorando o sonriendo y pasar de todos los males. Así, te darás cuenta de cómo es en realidad la vida, te darás cuenta de lo que realmente merece la pena, como los amigos de verdad, la gente en quién confiar. Y eso, es bueno. Es muy bueno saber lo que está bien, y lo que está mal. Porque, quién sabe, a lo mejor cada uno no tiene lo que se merece, pero siempre dicen que el tiempo deja a cada uno en su lugar, y espero que sea así.
La vida en la realidad.
Que del amor al odio hay un paso, sí, pero también del odio al amor hay un sólo paso. Que no todo es como en las películas en las que, al final, el chico se queda con la chica tímida, fea, rara... Sino con la guapa, sexy. Las películas nos meten historias que nunca podrán pasar a ser realidad, que siempre pensamos, yo la primera, en un amor de película. Pero, ¿para qué querer un amor de película? Son los que menos duran. Como mucho 2 horas. Que nuestro príncipe azul nunca llegará, así que, chicos y chicas, empezad a buscar al verde, al amarillo o al rojo, aunque quizá nunca lo encontremos, porque no todo en la vida es perfecto. Porque la perfección apenas existe. Porque aunque muchas veces algo nos lo parezca, siempre hay algún pequeño defecto que lo estropea. Nadie es perfecto, aunque sí, puede ser perfectamente imperfecto, que eso ya es algo más creíble.
martes, 18 de diciembre de 2012
Lucha por tu felicidad.
¿Por qué vivir en una vida en la que solo hay sufrimiento y dolor? ¿Por qué no vivir en un sueño en el que somos más felices? En un sueño pasará lo que tú quieras, y no habrá dolor, ni espera para ese alma gemela. ¿Por qué no estar bajo un sueño en el que no nos despertemos jamás y todo sea felicidad? Porque lo feliz así porque así, es demasiado fácil. Es cierto que tienes que sufrir para obtener lo que te propones. ¿Porque no se puede cumplir algo que deseas con tantísima fuerza? ¿Por qué es tan difícil encontrar a una persona que te ame de verdad? ¿Por qué no conseguirlo y poder abrazarle? Y ¿por qué...? Si pudiera decir todos mis porqué, el porqué de si yo lo encontraré o no, no me hubiese hecho tantas preguntas. Y aunque algún día encuentre a ese alguien, este dolor seguirá durando toda una eternidad. Tal vez nuestros sueños no se cumplan. Tal vez solo interpretemos la realidad y eso que hemos anhelado por tanto tiempo, quizá, desaparezca convirtiéndose en cenizas. Sí, probablemente eso pase. Nada es imposible, ¿no? Pero, ¿por qué arruinarnos lo que nos queda de vida haciéndonos tantas preguntas a las que nadie sabe qué responder? ¿No creéis que es mejor intentar vivir nuestro propio sueño sin vivir realmente en él?
Abrazarte fuerte.
Podría permanecer despierta solo para oírte respirar, verte sonreír cuando estás durmiendo, cuando estás lejos soñando. Podría pasar mi vida en esta dulce perdición de estar entre tus labios, podría permanecer perdida en este momento para siempre, cada momento que paso contigo, aunque no sean muchos, son momentos que realmente adoro y añoro. No quiero parpadear cuando te tengo delante, por si acaso, al cerrar los ojos, desapareces y cuando los abra, ya no estás. No quiero quedarme dormida porque te echaría de menos, y no quiero ni siquiera perderme nada, porque incluso cuando sueño contigo, bueno, ni incluso el sueño más dulce me valdría. Todavía te echaría de menos y no quiero perderme nada, como ya he dicho. Tumbada a tu lado, sintiendo latir tu corazón es de la única manera en la que quiero estar ahora mismo. Me pregunto en qué sueñas, me gustaría saber si soy yo a la que estás viendo, entonces, te beso y doy gracias a Dios de que, por lo menos en tus sueños, estemos juntos. Solo quiero estar contigo en este preciso momento, para siempre. Para siempre jamás. No quiero perderme nada, no quiero perderme ninguna sonrisa tuya, no quiero perderme ningún beso. Quiero abrazarte fuerte, sentir tu corazón tan cerca del mío y solo estar aquí en este momento para el resto del tiempo. Aunque, a pesar de todo lo que quiero, debo saber que nada es para siempre.
Colegas hay muchas; pero, amigas, pocas.
De pequeñitas jugábamos a ser princesas, imitábamos a la barbie, nos pintábamos los labios de rosa y hacíamos coronas de papel. Fuimos creciendo, nos gustaba imitar a las mayores, creer que el mundo estaba a nuestros pies... Ahora que hemos crecido algo más, ahora que somos 'mayores', quisiera decirte que lo que más me gusta de todo esto es seguir a tu lado. Que yo cuento contigo y tú, conmigo. Y así fuimos creciendo, las dos juntas, inseparables, un lazo irrompible, lo más bonito que le podría pasar a alguien, a alguien como tú o como yo. Divertidos eran los momentos que vivíamos antes, inolvidables los de ahora, y los del futuro, quién sabrá... Era feliz si estabas, no podía dar un paso sin ti. O caminabas conmigo, o yo no caminaba. Eso es lo que tiene una amistad como la nuestra, transparente, sin intereses, me atrevería a decir que esta amistad ha sido única, increíble, sin final a la vista. Diría que esto, quizá, sea para siempre, que tal vez no tenga final, pero no me quiero engañar, todo se acaba, es inevitable. No es lo que quiero yo, ni lo que quieres tú, es la vida, que igual que nos trae las cosas, se las lleva. Así que vamos a aprovechar lo que nos queda, cada momento, cada detalle, todo. Vamos a saltar, a reír. Rompamos las normas, que para eso están, tropecémonos, caigámonos y luego levantémonos, pasemos de todo, pero eso sí, las dos; JUNTAS.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Que un clavo quita a otro clavo.
Creéis que habéis perdido todo. Absolutamente todo. Creéis que lo único que os queda es llorar, sufrir, imaginarlo a vuestro lado, de la mano, en el cine. Creéis que se os cae el mundo encima, que no os queda camino por el que correr, que el sol, la luna y las estrellas se estrellarán contra ti, pero no, no es así. Lo único que tienes y que debes hacer es dejar de correr. Intenta frenar. Párate. Y quédate mirándote en el espejo, sin razón alguna, y pensar. Pensar sobre qué os está pasando, quiénes sois y adónde vais. Debéis pensar que lo que os está pasando es tan solo un maldito obstáculo, una piedrecita en vuestro camino que poco a poco se irá acumulando con otras más que vendrán después. Creeros de una vez que sois princesas o príncipes y que ya os llegará alguien a quien poner el zapato de cristal o alguien que te lo pondrá a ti. No os dejéis llevar por las desilusiones, por las falsas esperanzas, y mucho menos por el dolor, porque esas tres cosas solo os llevarán a un sitio al que no querréis llegar. Os veis en tinieblas, pero no todo es así. Imaginaos en un prado verde, lleno de flores, donde todo el mundo está feliz. Así es como debéis estar. Felices. Sonrientes y si un caso llorando, pero de la risa. ¿Porque sabéis un secreto? Cuando peor estás, cuando más derrumbados estáis, aparece alguien que por mucho que tú no quieras, te hace frenar. Te hace ver que ni el sol, ni la luna ni las estrellas están contra ti. Ese alguien te hará feliz y te hará ver que las cosas no eran tan malas como tú las veías. Que un clavo quita a otro clavo y eso, será ley de por vida.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Apreciar lo que tenéis antes de que sea demasiado tarde.
Hoy he aprendido una gran lección. Hoy, se ha ido uno de los más grandes de mi familia. Hoy se ha ido esa persona a la que quería como si fuese mi abuelo. Hoy me siento vacía, triste y, al mismo tiempo, me siento arrepentida. Hoy, de verdad que sí que me he dado cuenta de que esa frase de 'como no aprecies hoy lo que tienes, lo añorarás mañana que lo has perdido' tiene toda la razón del mundo. Por eso, yo, que he aprendido esa ley de vida, os digo que no la cumpláis. Que apreciéis todo lo que tenéis delante vuestra y no os veis realmente lo que es. Hoy os pido, por favor, que os hagáis grandes, que crezcáis y os deis cuenta de que tenéis ahí, a vuestro lado, a vuestra familia, a vuestros amigos, a todas esas personas que realmente os quieren, os adoran y darían la vida por cualquiera de vosotros. Abrid bien los ojos chicos, porque cuando hayáis perdido a alguien de ese grupo de gente, os arrepentiréis de no haber compartido con él tanto tiempo como os hubiese gustado. Os arrepentiréis de haber tenido tan cerca a esa persona como alguien más en vuestra vida, y que de repente, de un momento a otro, la tengáis tan lejos. Os arrepentiréis de eso y más, mucho más. 'Apreciar lo que tenéis antes de que sea demasiado tarde' dice una gran canción, y no le falta razón, hoy como muchas otras veces me siento identificada con ella.
NO LO OLVIDÉIS, HACEDME ESE FAVOR.
NO LO OLVIDÉIS, HACEDME ESE FAVOR.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Observar que, poco a poco, cada vez está más lejos de nuestro alcance.
¿Nunca has sentido esa necesidad de aferrarte a algo? ¿A un recuerdo por muy pequeño que sea? ¿Esa foto, ese comentario, ese momento que no dejas de ver, leer o recordar porque te acerca aún más a él? Cuando sabes que ya no está, cuando sabes que no le puedes tener, ni siquiera puedes dirigirle la mirada más de cinco segundos. Ahí, es cuando sabes que tu mundo se ha acabado, que sin él no hay mundo, es entonces cuando buscas eso, por muy pequeño que sea. Y todos te dirán que tienes que dejarlo, pero tú sigues pensando que no te entienden, que no saben que todo iría bien si lo tuvieses a tu lado, sea como sea. Pero cada vez que piensas en todo eso, te vas dando más cuenta aún de que lo has perdido todo, absolutamente todo. Ya no te queda nada por lo que estar aquí, en este mundo, siempre has ido sacando fuerzas de las cosas más insospechadas para poder ir sobreviviendo, pero estas, ya se han acabado. Poco a poco, te has ido dejando llevar por sensaciones, por momentos, no has hecho nada para evitar cosas que no debían haber aparecido por tu mente. El último suspiro, la última persona por la que respirar, la última persona a la quien contar todo. Nos repetimos una y otra vez, que no sabemos como lo hemos hecho, lo único que sabemos, es que estábamos perdiendo, lo estábamos viendo marchar, pero no lo impedimos en su momento, simplemente, nos quedamos sentados en una acera, en un rincón de esa calle, observando como se alejaba.
Que nada ni nadie te pisoteé.
Ríe hasta que te duela la tripa, salta más alto que nadie, baila bajo la lluvia, disfruta de cualquier tontería, rebózate en la arena, sal a la calle, come todo el chocolate del mundo, tírate a una piscina con ropa, cómprate esos zapatos que tanto te gustan, haz el tonto, posa como una modelo, escucha esa canción todas las veces que haga falta, hazte pasar por payasa, olvídate de los problemas, sé feliz, por cada lágrima pon una sonrisa, espanta a las palomas de un parque, ve a la playa y planta una sombrilla, sé diferente, vive tu vida, llama por teléfono y estáte tres horas hablando, pasa de lo que te digan tus padres, sáltate las reglas, pon la música tan alta que moleste al vecino, usa el perfume más caro, ponte guapa, llora, diviértete, emborráchate, deprímete y vuelve a sonreír, no dejes que nada ni nadie te pisoteé, vuélvete loca al mirarle, al abrazarle, siéntele, que te recorran miles de sentimientos a la vez, siéntete niña y vuelve a crecer, odia y ama al mismo tiempo, corresponde y no seas correspondida, la vida es corta, tú eliges lo que quieres hacer y como quieres vivirla. Piensa que la vida está para vivirla, no la malgastes preocupándote por absurdos problemas que no tienen que ver nada contigo, disfruta con cada persona que conozcas, con cada locura.
Para ti, es la razón de tu mundo, de tu vida.
Sentir que no puedes ni hablar. Ni hablar. Él se acerca, le miras de reojo. Te pones nerviosa. Y te mira. Te mira con esos ojillos preciosos, y ves esa boquita que tanto te enloquece. Tú sientes que el mundo se vuelve loco, pero no, no es el mundo, sino tú misma. Eres tú la que, por un instante, ha creído estar soñando y se ha vuelto loca. Él te habla y sonríe. Tú como una idiota intentas hablar. Intentas pronunciar una simple palabra, o hacer un simple gesto, pero no puedes hacer ni eso. No te salen ni las palabras ni los gestos, ni nada. Te trabas y cuando intentas decir algo, o dices una tontería, o no dices nada. Sí, duele, duele mucho no poder ni mantener una conversación decente con esa persona tan importante. Él se queda con cara de ''esta chica es tonta'', se ríe para no dejarte mal y se va. Y así todos los días.
Creo que estás demasiado enamorada, sí, demasiado. Tan enamorada que intentas por todos los medios conseguir hablar con él, y cuando por fin crees que lo harás, sueltas la tontería más grande del mundo, y todo se hunde. Sí, parece que es fácil hacerlo, pero estás tan loca por él, que no sabes ni como sentirte. Pero poco a poco te das cuenta de que perder el tiempo de esa forma, no sirve más que para que te duele el alma más y más. Tienes que ser fuerte, y aunque parezca una tontería, es un problema. Puede que para muchos sea un insignificante problema, pero para ti, es la razón de tu mundo, de tu vida.
Creo que estás demasiado enamorada, sí, demasiado. Tan enamorada que intentas por todos los medios conseguir hablar con él, y cuando por fin crees que lo harás, sueltas la tontería más grande del mundo, y todo se hunde. Sí, parece que es fácil hacerlo, pero estás tan loca por él, que no sabes ni como sentirte. Pero poco a poco te das cuenta de que perder el tiempo de esa forma, no sirve más que para que te duele el alma más y más. Tienes que ser fuerte, y aunque parezca una tontería, es un problema. Puede que para muchos sea un insignificante problema, pero para ti, es la razón de tu mundo, de tu vida.
viernes, 23 de noviembre de 2012
Sin embargo, debo olvidarte.
Olvídalo, deja de mirarle, de buscarle. Deja de escribir su nombre por todos lados, de mirarlo cuando hace gimnasia. Deja de mirar hace cuantas horas se conectó, deja todo lo que se refiera a él. ¿Sabes cuántas veces he dicho eso? ¿Cuántas veces me lo he propuesto? Muchas. Ni te las puedes imaginar. Y cuando parece que lo estoy consiguiendo, llega, me echa miradas, me rozas, veo tu nombre por todos lados, me apareces conectado. Llegas y me haces recordar todo, todo lo referido a ti. Me haces sentir los nervios media hora antes de verte. Haces que adore los putos lunes solo porque sé que te voy a ver, y que odie los viernes por saber que estaré dos días sin verte. Haces que me aprenda canciones de pe a pa, sin que me gusten, y las tarareé por todos lados. Haces que llore mil veces con la misma película imaginando un futuro contigo como ese, que nunca llegará. Haces que mi corazón lata a mil por hora, y sin embargo, debo olvidarte.
jueves, 22 de noviembre de 2012
No te tragues toda la tristeza acumulada.
Si estás mal, llora, desahógate, grita, corre, vuelve a llorar si hace falta. Pero quítatelo de dentro, no te lo tragues, no te pongas esa maldita máscara que intenta reflejar felicidad porque aunque tú no lo creas, es mucho peor. No mientas diciendo que estás bien cuando en realidad estás mal, di la verdad, ¿qué delito tiene eso?, así, quizás no estarás sola en esto. Ignora esos comentarios o actos que te pueden herir, aunque te sea difícil, esos que solo los pueden decir personas sin sentimientos. Y, cuando puedas levantarte, sola o acompañada, te darás cuenta de que el mundo tampoco está tan mal, que también tienes que recordar los buenos momentos, que seguro que son más que los malos. Aprenderás a ver que la vida, sí que vale la pena, todo vale la pena, incluso las personas crueles, si no, ¿de quién aprenderíamos a ser fuertes? Incluso lo más insignificante puede tener su valor. Entonces, piensa que la vida no está hecha para malgastarla tragándote los problemas y acumulándolos; la vida, está para vivirla, disfrutarla, para saltar alto, tanto, que hasta puedas esquivar esos malditos obstáculos. Y, si caes, tranquila, si quieres vas a levantarte, no todo puede ser bueno, ¿no? No todo es dulce, también hay cosas amargas, y no pocas, pero si les pones un poco de azúcar, seguro que tienen mejor sabor.
Sé lo que quieras ser.
Enamórate de alguien que te ame, no te enamores del amor; enamórate de alguien que esté enamorado de ti. A veces, por nuestros miedos, perdemos a personas maravillosas. Duele amar a alguien y no ser correspondido, pero es más doloroso amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle lo que sientes por él o por ella. Tal vez, Dios, quiere que conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin, cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese increíble regalo. Hay cosas que te encantarían oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para oírlas de aquella que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar con algo o alguien, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado. A aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado. A aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado, y a aquel que tiene coraje y la fe suficiente para construir la confianza otra vez. No vayas por las riquezas, porque aún eso se pierde, ve por alguien que te haga sonreír, porque ella será la que con tan solo una sonrisa, hace que un día oscuro brille. Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarla de tus sueños, y abrazarla con todas tus fuerzas. Pero antes de enamorarte, recuerda, sé lo que quieras ser,porque las personas más felices no siempre tienen lo mejor del todo, solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino. La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sufrido y aquellos que buscan, porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.
Enamórate de alguien que te dé fuerzas después de un fracaso.
Cuando el amor es correspondido, no sientes pena, agonía ni tortura. Deseas a la persona amada, ella exalta tu pasión; sientes orgullo y te ves afortunada por tenerla a tu lado. Te encanta saber que está ahí y no concibes tu vida sin ella. Te hace sonreír con ternura, esa sonrisa enamoradiza que a todos nos gusta. Cuando te acaricia o te coge de la mano, te transmite tal confianza que te sientes capaz de conquistar el mundo entero. Saber que está a tu lado, te hace soñar en el futuro, llena tu vida de ilusiones. Ese cóctel de sentimientos es el amor, el que te hace vivir una sensación tan sublime que hace de él un sentimiento adictivo, y sólo cuando pierdes a esa persona que tanto amas, el vacío que te deja, te tortura y te causa una profunda agonía, una honda pena.
No te enamores del amor, enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo. Enamórate de alguien que no te traicione, que te sea fiel, que sueñe contigo todas y cada una de las noches, que solo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes. Enamórate de alguien que te espere hasta el final de los tiempos, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes. De alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías, y que te dé fuerzas después de un fracaso. Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.
No te enamores del amor, enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo. Enamórate de alguien que no te traicione, que te sea fiel, que sueñe contigo todas y cada una de las noches, que solo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes. Enamórate de alguien que te espere hasta el final de los tiempos, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes. De alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías, y que te dé fuerzas después de un fracaso. Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Que la vida sin amor es incompleta.
Una vida sin amor es incompleta, pues nadie es capaz de explicar lo que un simple e inevitable sentimiento puede llegar a hacer en la vida de las personas. Nada se sabe del amor hasta que se ama. Querer es inevitable, te ayuda a crecer y ayuda a que otros crezcan. A veces, las tristezas tienen que ver con las personas que se van y eso duele, y no poco. En esos momentos juramos no volver a encariñarnos con nadie más y desde que conocemos a otros especiales, olvidamos esa promesa que nunca llegaremos a cumplir, pues es imposible. Y así es como vamos dejando huellas en el corazón de las personas y cómo estas, a su vez, dejan huellas en el nuestro. Cuando alguien se va, lloramos porque el corazón nos pide a gritos esas lágrimas, esas patadas, para aliviar un poco el dolor que estamos sintiendo. No obstante, cuando nosotros nos marchemos, en algún rincón del mundo, habrá alguien que llorará por el simple, pero a la vez complejo hecho, de que ellos también nos quisieron.
martes, 20 de noviembre de 2012
Que verte sonreír es lo más bonito que he visto en mi vida.
Sí, puede que sea un poco, bastante tímida, y sobre todo, algo estúpida. Puede que me guste escuchar esa canción tan pasada que me ata tanto a ti. Puede que sea muy romanticona, y que siempre llore al ver cualquier película de amor. Puede que a veces tenga la risa bastante floja y, en cambio, otras veces no pueda parar de sufrir. Puede que tiemble cada vez que estás cerca, cada vez que me hablas, y que me derrita cada vez que te veo. Puede que cambie de opinión sobre ti, continuamente. Puede que por muchas novias que tengas, yo no puedo olvidarte, o quién sabe, puede que quizá sí lo haga. Puede que verte sonreír sea lo más bonito que he visto en mi vida. Que crucemos nuestras miradas, tenga un distinto significado para cada uno de nosotros. Puede que no te haya sabido valorar tanto como lo hago ahora, y también puede que te odie y te ame al mismo tiempo. Puede que me quede segundo tras segundo, hora tras hora y día tras día mirándote sin cansarme de hacerlo, o puede que un día cualquiera, te vea y ya me haya cansado. Y sobre todo, puede que me pongas verde a mis espaldas, porque sospechas que algo siento por ti. Que me mires raro, muy raro, que me mires mal, que me quieras decir que te deje de mirar de una vez, pero es que yo no puedo dejar de hacer algo que hago inevitablemente. Ver que estás en frente mío y tener que apartar la vista de ti, es imposible, al menos para mi. Puede que lleve mucho tiempo detrás tuya, mucho tiempo esperándote sabiendo que ya nunca más volverás. Puede que me arrepienta, y no sabes cuánto, de lo que hice en un pasado, de haberte perdido, de haberte dejado ir, pero puede más aún que siga enamorada de ti sin que tú eso lo aprecies.
Frena y te darás cuenta de muchas cosas.
Hoy, me he dado cuenta de algo que nos pasa a todos o a casi todos de nosotros. Me he dado cuenta de que nos pasamos la vida como locos, pensando en el futuro, con una metra entre ceja y ceja, corriendo hacia ella, sin detenernos ni un segundo a pensar, a mirar, a escuchar, ni siquiera a respirar, y no nos damos cuenta de que la vida, nuestra vida, está pasando mientras pensamos en qué sera de nosotros mañana, en un futuro, mientras que corremos y vivimos el presente como cuando vas montado en un coche a 180 kilómetros por hora, de noche, y miras por la ventanilla. A penas eres capaz de distinguir cuántos árboles, coches o luches hay a siete u ocho metros de ti, no distingues ni mucho menos sus colores o formas. Eso mismo nos pasa a las personas, vivimos tan deprisa, que no nos paramos a ver cómo son las cosas... Así que reflexiona. De vez en cuando, frena, porque cuando frenas, piensas, escuchas, miras, y puede hasta que te encuentres con algo que te haga feliz, algo que haya estado ahí desde hace mucho tiempo, pero que como ibas tan rápido no lo habías visto de la forma que lo ves ahora.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Vivir y ser feliz es la mejor de las medicinas.
¿Hola? Buenos días. Despierta. Abre los ojos y mira a tu alrededor. Agradece. Tienes todo lo que necesitas, no pidas más. Sonríe. Que la mejor de las medicinas es vivir y ser feliz. Sueña. No se duerme para descansar, sino para soñar. Vive. No se vive solamente por supervivencia, se vive para cumplir los sueños. Vuela, déjate llevar en todo momento por aquello que sientes. Ríe, y demuéstrale al mundo que no te importa lo que digan, que eres feliz. Pasa y enseña que vales más que todos ellos. Corre, despégate de los problemas y déjalos atrás de una vez. Olvida el dolor del pasado por difícil que sea, olvida las imperfecciones del presente, los quizás del futuro. Libérate. Dí lo que piensas, atrévete, sé sincera. Diviértete, que la vida son dos días y no tendrás tiempo para hacer todo lo que quieras. Lánzate de cabeza a la piscina, que quien no arriesga, no agana. Demuestra que eres capaz de eso y de mucho más. Quiere. No te escondas detrás de un 'no puedo'. Confía en aquellas personas que siempre están a tu lado. Equivócate, que de los errores se aprende. Cáete y verás como siempre hay alguien dispuesto a ayudarte a levantar. Escucha cada 'a tu lado', cada 'por siempre'. Cree en los 'te quiero'. Siente los abrazos. Busca la mejor solución para todo. Encuentra el camino correcto. Pero sobre todo, sé tú misma.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Que aquí no valen las ganas de querer morirse.
Que aquí no vale ningún "mi vida es una mierda" y las ganas de querer morirse. Tampoco valen las lágrimas sobre tu cara, la tristeza, los malos recuerdos, ni los sábados quejándote en casa. No valen las quejas a primera hora de la mañana, ni las caras largas y mucho menos las discusiones. Nada de ojeras, miradas que entristecen ni depresiones.
Que para ser feliz, solo hay que querer serlo. Y también, encontrar motivos para serlo. ¿Ves eso en frente tuya? Se llama vida y está ahí, delante tuya, esperando a que vayas, y la conquistes. Te queda un muy largo camino por recorrer para poder terminarla, así que deja de pensar en quien no se merece, deja de darle oportunidades a quien no sabe aprovecharlas, deja de intentar que todo el mundo sea feliz en lugar de triste, y que seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, bebe vodka o todo lo que se te venga a la cabeza hasta que se te salga por las orejas, ríete tirada en el suelo con tus amigas de lo patéticas que son algunas personas intentando ser algo que no son, muerde al primero que se te cruce y te guiñe el ojo, tírate en una fuente como si fuera una piscina y nada creyéndote ser Nemo, y que si te duelen los pies al llegar a casa, es señal de que ese día lo has disfrutado, señal de que lo has hecho bien.
Que para ser feliz, solo hay que querer serlo. Y también, encontrar motivos para serlo. ¿Ves eso en frente tuya? Se llama vida y está ahí, delante tuya, esperando a que vayas, y la conquistes. Te queda un muy largo camino por recorrer para poder terminarla, así que deja de pensar en quien no se merece, deja de darle oportunidades a quien no sabe aprovecharlas, deja de intentar que todo el mundo sea feliz en lugar de triste, y que seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, bebe vodka o todo lo que se te venga a la cabeza hasta que se te salga por las orejas, ríete tirada en el suelo con tus amigas de lo patéticas que son algunas personas intentando ser algo que no son, muerde al primero que se te cruce y te guiñe el ojo, tírate en una fuente como si fuera una piscina y nada creyéndote ser Nemo, y que si te duelen los pies al llegar a casa, es señal de que ese día lo has disfrutado, señal de que lo has hecho bien.
Da todo por ella, porque ella lo dará todo por ti.
¿Sabéis? Hoy mientras veía una película, me he dado cuenta de que el amor de una madre no lo encontráis en ningún sitio. Que por mucho que alguien te ame como a nada, por mucho que alguien esté dispuesto a dar todo por ti, nadie está tan preparado como tu madre. Ella, junto a toda tu familia, son los que sabes que siempre, siempre, siempre estarán a tu lado, apoyándote.
martes, 6 de noviembre de 2012
Impotencia.
¿No habéis sentido nunca la soledad helando vuestras lágrimas? ¿No habéis sentido cómo poco a poco íbais perdiendo a alguien? ¿No habéis sentido nunca impotencia por algo o alguien? Porque si me decís que no, ni yo, ni nadie lo creería. Seguro que en algún momento de vuestra vida habéis sentido dicha sensación. Te empiezas a hablar con alguien, del que te enamoras locamente. Te llama 'bonita', 'pequeña', y eso, a ti, te encanta. Sientes que cada vez lo quieres más. No aguantas más sin verlo. Sin tocarle. Sin besarle. Sin hablarle. Nadie sabe cuántas ilusiones te has hecho. Cuántas fantasías en sueños que jamás se harán realidad. Cuánto caos dejaste en tu triste mente, donde sólo aparece su nombre. Sólo habláis por alguna que otra red social, te empieza a ignorar cada vez más... Piensas que es porque no tiene tiempo de hablar con nadie, porque está mal y no tiene ganas de nada, o incluso porque no puede. Pero no. En el fondo, aunque no lo quieras aceptar, sabes que es porque cada día va pasando más de ti... Cada día te vas sintiendo peor, por él. Porque echas en falta vuestras conversaciones, sus motes dirigiéndose a ti, pero... y quién sabe a cuantas más les dirá lo mismo. Él jamás te ha dicho 'te quiero', y no se da cuenta de todos los que le dirías tú a lo largo del día. No se da cuenta de nada. No se da cuenta de que estás perdidamente enamorada de él, tampoco se da cuenta de que lo estás pasando tan mal, piensas que es un inútil que no sabe cómo hacerte más daño, aunque en el fondo dices: 'es inútil, pero lo quiero como a nadie más en el mundo'. No sabes cómo reaccionar. Ya no te contesta los mensajes. No te habla. Ahora ya sí que te has dado cuenta de que todas las advertencias de tus amigas, eran por algo. Sólo se preocupaban por ti. Porque sabían que si a ti te decía 'te quiero' no ibas a ser tú la única a la que se lo diría. Ya sabes toda la verdad, sabes que no ha sentido nada por ti, ni lo sentirá. Por muy distinto que sea a ti, lo sigues queriendo, e intentas creer que los polos opuestos, siempre se juntan. Pero no, en este caso no. Ya de una vez por todas, decides empezar a ignorarlo, evitarlo todo lo que puedas. Olvidarte de él, será la única y última opción que tienes para no seguir sufriendo. Entonces, es ahí, donde te das cuenta, que lo que realmente sientes, es IMPOTENCIA.
martes, 23 de octubre de 2012
La perfección es inexistente.
Tienes que olvidarle. Olvidarle como sea. Hasta que un día, llegará el momento en el que tienes que tomar decisiones, decisiones que tú no tomas porque casi ni sabes lo que significa esa palabra. Intentas dejarte manipular por tu alrededor, en vez de ser sincero contigo mismo. Deberás aprender a decidir tú solito. Tendrás que tomar esa maldita decisión aunque te cueste, aunque te duela, aunque tengas que sacar a esa persona para siempre de tu vida, pero es la mejor elección. Este momento de querer pero no poder, significa que hay veces que debes escuchar antes a la cabeza que al corazón. Quizá todo sea cuestión simplemente de tiempo y que solo haya que esperar a poder sacártelo de la cabeza, sí, quizá sea eso. Pero la verdad es que ni tú sabes si quieres seguir esperando algo que jamás llegará. Sabes que te hubiese encantado oírle decir que te extrañaba, que en tus tiempos de ausencia, él se volvía loco intentando no olvidar tus palabras. Él es la combinación perfecta entre lo que crees que quieres y necesitas, entre lo que no encuentras en nadie más. Pero no, eso es lo que tú crees. Porque en el fondo, muy en el fondo sabes que te mereces a alguien mejor y que lo encontrarás. A esa persona que quieres ver todos los días antes de acostarte y lo primero al levantarte. Sabes que eso es lo que quieres, encontrar a la persona ideal que hasta el momento no has encontrado. Porque la verdad es, que la perfección es inexistente.
Un te quiero, un adiós y un por qué.
¿No os ha pasado alguna vez que el chico de tu vida te deja y no sientes más que confusión? Te preguntas: ¿de verdad que ya no me quiere?, ¿pero ha sentido alguna vez algo por mi?, ¿desde cuando no le importo?, ¿me daría otra oportunidad? Pues no os quedéis con todas esas dudas, nunca os las guardéis para vosotros mismos porque lo único que os hará, será daño, dolor, tristeza, confusión. Plántale cara, dile que si no te quiere, que si no le importas nada, que si no recuerda ni siquiera uno de los momentos que ha pasado contigo. Dile que si todo lo que te dijo fueron mentiras, que si tus 'te amo, no me dejes nunca' no le sirvieron para nada, si no se tomó nada en serio. Que te diga que sus 'te quiero' eran todos falsos, que ninguno los dijo de verdad, sintiéndolos. Si te dice que no le importas, ni tú ni nada lo que pueda pasarte, que no le importa nada lo que sientes y pienses en este momento, que no se cree que le quieras tanto, que ni siquiera él llegó a quererte. Que aunque te diga todo eso, te quedarás a gusto. Cuando te diga que no soltará ni una lágrima siquiera al verte, será el momento en el por muchos llantos que sufras, tu mente dará un cambio radical y empezarás a olvidarle, pero sólo ocurrirá cuando salgas de tus propias dudas, cuando te diga sinceramente que no volveréis a tener otro beso más, ni un abrazo, una oportunidad en la que podáis simplemente tocaros...
viernes, 5 de octubre de 2012
Carta a un hada. ~
Querida hada soñadora:
No estoy buscando la felicidad, porque sé que si la buscas no la encuentras. No viajo por el mundo deseando encontrar un príncipe azul que me diga que me quiere y me lleve a su palacio en un caballo blanco. Ni un superhéroe que me lleve volando hacia la Luna. No deseo sueños cumplidos, sueño con que se cumpla mi deseo. No cometo errores por pura satisfacción, se cometen solos y yo me dedico a echarle la culpa a los demás. No creo en los cuentos de hadas, porque yo vivo mi cuento real. No quiero una amiga con la que compartir momentos, quiero una amiga que esté conmigo siempre. No pienso en que me deparará el futuro, simplemente vivo el presente. No planeo cada instante de mi vida, me dejo llevar por la intuición. No es que yo sea diferente, es que los demás son todos iguales. No vivo la vida con límites. No tengo metas en la vida, mi meta es vivir. No quiero que me hagan feliz, quiero hacerme valer por mi misma.
Con besos y abrazos; yo.
No estoy buscando la felicidad, porque sé que si la buscas no la encuentras. No viajo por el mundo deseando encontrar un príncipe azul que me diga que me quiere y me lleve a su palacio en un caballo blanco. Ni un superhéroe que me lleve volando hacia la Luna. No deseo sueños cumplidos, sueño con que se cumpla mi deseo. No cometo errores por pura satisfacción, se cometen solos y yo me dedico a echarle la culpa a los demás. No creo en los cuentos de hadas, porque yo vivo mi cuento real. No quiero una amiga con la que compartir momentos, quiero una amiga que esté conmigo siempre. No pienso en que me deparará el futuro, simplemente vivo el presente. No planeo cada instante de mi vida, me dejo llevar por la intuición. No es que yo sea diferente, es que los demás son todos iguales. No vivo la vida con límites. No tengo metas en la vida, mi meta es vivir. No quiero que me hagan feliz, quiero hacerme valer por mi misma.
Con besos y abrazos; yo.
Que lo mejor de todo es sonreír.
Puede que un día tenga mil y una sonrisas para repartir, y otro, en cambio, no tenga ganas de nada. Quiero a muchas personas, y odio a otras tantas. Para unos seré demasiado perfecta y para otros seré la persona con más defectos del mundo. Para unos seré la mejor amiga que exista, y otros no me querrán ni ver. Tengo alguna que otra cosa buena, pero también muchísimas malas. Me gusta contarle mis secretos a la gente en la que confío, y que esa gente confíe en mi. Me gusta picar, pero que no me piquen. Me encanta pasarme horas hablando con mis amigas. Me gusta hacer reír, los pequeños detalles y los grandes momentos. Me gusta recordar viejos tiempos, ayudar a la gente siempre y cuando se lo merezcan. Me gusta actuar sin pensar en las consecuencias, dependiendo también de lo que sea. Me gustan las tardes de películas, aunque otros días prefiera estar en el parque haciendo el paripé. No me gusta saltarme las reglas, pero sí seguir una misma rutina. Me gusta aprender de mis errores, que no son pocos. A veces puedo ser muy tímida, otras en cambio puedo ser la más lanzada. Odio los domingos, y también los sábados y todos los días de la semana que terminen en 's'. Tengo muy poca confianza en mí misma y demasiada en los demás. Puedo ser tan encantadora por las mañanas, como por las tardes, pero depende del pie con el que me levante cada mañana. Tengo miradas que matan y sonrisas que emboban. Para mí es blanco o negro, el gris no existe. O te quiero o te odio. O me da igual todo o todo me afecta. O algo me gusta o no puedo ni verlo. Hago lo que me apetece cuando me apetece. Tengo por costumbre soñar despierta todas las noches. Soy de las que prefiere un beso sincero que mil 'te quiero' fingidos. Soy muy orgullosa y me callo muchas cosas que me gustaría decir. Tengo mis más y mis menos. Odio que me hagan callar. Me tengo que caer 1000 veces, si no, no aprendo. Que si el mundo me da mil razones para llorar, yo le tendré que dar mil y una para sonreír.
¿Nunca te ha pasado?
¿Alguna vez te has enamorado de verdad? ¿Has sentido que de repente alguien completamente desconocido entra en tu vida sin querer? ¿Y que éste te da el cambiazo? ¿Qué tus pensamientos, tus gustos, tus formas de vestir, de hablar, cambian por completo? ¿Que en la vida se te olvidará el día, la hora, el lugar donde lo conociste, ni siquiera como lo conociste? ¿Nunca te ha pasado? ¿Nunca te ha pasado que cuando esa persona te mira a los ojos, algo extraño sientes que se mueve en tu interior y tu cuerpo empieza a temblar en ese momento y ni siquiera te salen las palabras? ¿Que des saltos de alegría y no dejes de sonreír porque piensas que esa persona te quiere? ¿Que cuando estás haciendo cosas que perjudican tu vida aparece alguien que te dice que aflojes y cuando aflojas te das cuenta de las cosas? Tú eres ese que sin querer, ese mismo día, justo cuando nos miramos a los ojos me provocaste esa sensación de que algo se movía dentro de mi estómago, y sé que por muchas personas que conozca en el mundo, no lo sentiré como lo he sentido estando a tu lado. Ya he intentado olvidarte un par de veces, y no me daré por vencida hasta que consiga sacarte de mi cabeza. Porque sí, de momento has sido tú el único por lo que he sentido esta cosa tan rara y tan sincera, pero DE MOMENTO, porque te olvidaré, y creo que es lo mejor que debo hacer.
Si no estás dispuesto a hacer locuras, no mereces enamorarte.
¿Alguna vez te has preguntado qué puede ser el amor? La verdad, es que nadie puede expresarlo con palabras, ya que es un sentimiento que surge desde dentro del corazón. Cuando sientes que no puedes estar sin esa persona, piensas que sin él es todo más difícil y si no lo ves tus días se vuelven grises.
El abrazo que necesitas de esa persona es lo que te hace seguir hacia adelante y si él no está los días se te hacen eternos y las noches largas mientras piensas el porqué ya no puedes ser como antes. Cuando estás enamorado todo es más fácil. Tienes la ilusión de luchar por él cada día. Te levantas de la cama y empiezas el día pensando en él o contando los segundos para volver a verle. Lo malo es cuando el amor no es correspondido. Tienes ganas de gritar y echar a correr de este mundo porque sin él nada será igual. Sabes que nunca lo vas a poder olvidar del todo, y todos esos buenos recuerdos nunca dejarán de pasar por tu cabeza. Y saber que todo eso, que sin él no puedes seguir, es lo que más te duele...
Si tan sólo pudieras mirarle, si tan sólo pudieras abrazarle... si pudieras besarle, serías completamente feliz. ¿Por qué lo amas? Porque tu corazón le pertenece, y tú le perteneces. Pero está lejos, no puedes estar a su lado, no puedes entregarle lo que es suyo. Está lejos, muy lejos, pero tu amor es tan grande, que superarás la distancia y aunque tengas que esperar toda la vida, aunque tengas que buscarle por cielo y tierra, aunque existan obstáculos que os separen, tú lucharás por él. No lo dejarás perder fácilmente, nunca bajarás los brazos para rendirte. Nunca lo abandonarás. Le dirás que lo amas y aún así se te quedará pequeño. Soy de las que piensan que alguien debería inventar nuevas palabras para definir esos sentimientos de entrega, de devoción, de admiración, de necesitarle cada segundo. Eso es lo que todos, en esta vida, hemos o vamos a sentir. Le dices que lo amas, pero ya lo sabe. Quizá de tanto repetírselo se desvirtuarán las palabras, pero no. Cada vez que se lo dices es porque tu amor ha aumentado. Quieres que lo sepa, que no lo amaste en pasado, no lo amas en presente, ni lo amarás en futuro. Es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerle. Lo amas, como dos palabras que forman una sonrisa en sus labios. Como dos cielos llenos de colores reflejados en sus ojos, como dos palabras infinitas que no deben dejar de sentirse. Amarle, en realidad, es un premio. Desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerlo. Pero es un premio, un regalo que cualquier persona debería recibir pero que solo lo tienes tú, por dejar amarle le das todas las gracias y le ofreces mil años de amor que condesas en ese beso que le entragarás desde el fondo de ti misma, pero no siempre el amor se corresponde con sólo una mirada, ni una palabra, ni siquiera con un beso. Hay veces que por mucho que le quieras, que le ames, él nunca más volverá a sentir algo por ti, y eso, ese sentimiento de sentirte desgraciada, es lo que más duele.
El abrazo que necesitas de esa persona es lo que te hace seguir hacia adelante y si él no está los días se te hacen eternos y las noches largas mientras piensas el porqué ya no puedes ser como antes. Cuando estás enamorado todo es más fácil. Tienes la ilusión de luchar por él cada día. Te levantas de la cama y empiezas el día pensando en él o contando los segundos para volver a verle. Lo malo es cuando el amor no es correspondido. Tienes ganas de gritar y echar a correr de este mundo porque sin él nada será igual. Sabes que nunca lo vas a poder olvidar del todo, y todos esos buenos recuerdos nunca dejarán de pasar por tu cabeza. Y saber que todo eso, que sin él no puedes seguir, es lo que más te duele...
Si tan sólo pudieras mirarle, si tan sólo pudieras abrazarle... si pudieras besarle, serías completamente feliz. ¿Por qué lo amas? Porque tu corazón le pertenece, y tú le perteneces. Pero está lejos, no puedes estar a su lado, no puedes entregarle lo que es suyo. Está lejos, muy lejos, pero tu amor es tan grande, que superarás la distancia y aunque tengas que esperar toda la vida, aunque tengas que buscarle por cielo y tierra, aunque existan obstáculos que os separen, tú lucharás por él. No lo dejarás perder fácilmente, nunca bajarás los brazos para rendirte. Nunca lo abandonarás. Le dirás que lo amas y aún así se te quedará pequeño. Soy de las que piensan que alguien debería inventar nuevas palabras para definir esos sentimientos de entrega, de devoción, de admiración, de necesitarle cada segundo. Eso es lo que todos, en esta vida, hemos o vamos a sentir. Le dices que lo amas, pero ya lo sabe. Quizá de tanto repetírselo se desvirtuarán las palabras, pero no. Cada vez que se lo dices es porque tu amor ha aumentado. Quieres que lo sepa, que no lo amaste en pasado, no lo amas en presente, ni lo amarás en futuro. Es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerle. Lo amas, como dos palabras que forman una sonrisa en sus labios. Como dos cielos llenos de colores reflejados en sus ojos, como dos palabras infinitas que no deben dejar de sentirse. Amarle, en realidad, es un premio. Desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerlo. Pero es un premio, un regalo que cualquier persona debería recibir pero que solo lo tienes tú, por dejar amarle le das todas las gracias y le ofreces mil años de amor que condesas en ese beso que le entragarás desde el fondo de ti misma, pero no siempre el amor se corresponde con sólo una mirada, ni una palabra, ni siquiera con un beso. Hay veces que por mucho que le quieras, que le ames, él nunca más volverá a sentir algo por ti, y eso, ese sentimiento de sentirte desgraciada, es lo que más duele.
martes, 2 de octubre de 2012
Bienvenidos a mi blog.
Lo primero de todo, cómo ya he dicho antes, no me agobiéis, ya que soy nueva en esto de los blogs y no entiendo mucho. Darme mi tiempo. Esta primera entrada será un poco diferente a las demás, ya que en las siguientes que haga, redactaré mi vida, mis sentimientos y mi forma de pensar. Si queréis contactar conmigo os dejo aquí las redes sociales en las que estoy, ¿vale? Espero que os vaya gustando lo que escribo.
¡Un beso a todos!
- Tuenti : Ángela Santiago Manzanero.
- Facebook : Ángela Pimpam Tomalacasitos.
- Twitter : @angelaloveyou_
- Ask : http://ask.fm/angelasantiagomanzanero
- Cuenta hotmail : angela_sm_vva@hotmail.es
- Cuenta gmail : angelasmloveyou@gmail.com
GRACIAS A TODOS, DE CORAZÓN.
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