Tienes que olvidarle. Olvidarle como sea. Hasta que un día, llegará el momento en el que tienes que tomar decisiones, decisiones que tú no tomas porque casi ni sabes lo que significa esa palabra. Intentas dejarte manipular por tu alrededor, en vez de ser sincero contigo mismo. Deberás aprender a decidir tú solito. Tendrás que tomar esa maldita decisión aunque te cueste, aunque te duela, aunque tengas que sacar a esa persona para siempre de tu vida, pero es la mejor elección. Este momento de querer pero no poder, significa que hay veces que debes escuchar antes a la cabeza que al corazón. Quizá todo sea cuestión simplemente de tiempo y que solo haya que esperar a poder sacártelo de la cabeza, sí, quizá sea eso. Pero la verdad es que ni tú sabes si quieres seguir esperando algo que jamás llegará. Sabes que te hubiese encantado oírle decir que te extrañaba, que en tus tiempos de ausencia, él se volvía loco intentando no olvidar tus palabras. Él es la combinación perfecta entre lo que crees que quieres y necesitas, entre lo que no encuentras en nadie más. Pero no, eso es lo que tú crees. Porque en el fondo, muy en el fondo sabes que te mereces a alguien mejor y que lo encontrarás. A esa persona que quieres ver todos los días antes de acostarte y lo primero al levantarte. Sabes que eso es lo que quieres, encontrar a la persona ideal que hasta el momento no has encontrado. Porque la verdad es, que la perfección es inexistente.

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