¡Bienvenidos!

... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...

miércoles, 23 de enero de 2013

El mejor truco que sirve es seguir y sonreír.

Puedes sentirte sola y estar en medio de un millón de personas, puedes gritar y que nadie te oiga, o preguntar y que nadie te conteste. Querer y no tener; luchar y no conseguir; pelear y no ganar; dar y no recibir. Pero... ¿Sabes qué? Habrá otros momentos en los que estés sola pero te sientas rodeado de mil personas que te quieran. Sin decir nada, alguien sabrá que las cosas no van bien e intentará ayudarte. Sin preguntar, te dirán lo que necesitas oír, conseguirás cosas sin luchar, sobre todo, aquellas que no quieras, y ganarás batallas sin dejarte la piel en el camino. Recibirás sin tener que dar nada a cambio. Y después de todo esto, alguien te enseñará que el único truco que sirve es seguir y sonreír pase lo que pase.

Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.

Sonreír sin que te apetezca, mentir para no hacer daño a las personas que te quieren, fingir y hacerte el/la idiota cuando realmente sabes que te están engañando y muchas otras cosas que hacemos sin saber el porqué. ¿Realmente merece la pena hacer todas estas cosas que solamente hacemos porque es lo que se debe hacer? ¿No creéis que es mejor hacer lo que nos apetezca, lo que queramos en ese determinado instante?  Basta de esconder nuestros miedos solo por no saber que opina la gente de nosotros. Basta. ¿Por qué seguimos haciendo lo que hace todo el mundo si luego decimos que nadie es igual que nadie? No sé xi me explico, pero no tengais miedo, y aprender a ser más consecuentes. Haced lo que realmente vosotros queráis y no lo que debáis o no hacer. Porque, quién sabe, quizá, la verdadera clave de la libertad y la felicidad la encontremos cuando ríamos porque podamos, y lloremos cuando lo necesitemos.

jueves, 17 de enero de 2013

Nunca digas 'de este agua no beberé'.

Duele amar a alguien y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor suficiente para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez sea Dios, o el destino, el que quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin, cuando la conozcamos, sepamos estar agradecidos por ese maravilloso regalo. Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y, al final, te acabas dando cuenta de que no era para ti y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, o al menos eso dicen, pero algunas veces miramos tanto tiempo hacia aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se acaba de abrir ahora mismo frente a nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos. No es seguro eso de que por mucho empeño que pongas en dar amor a alguien, te correspondan, pero no esperes que te correspondan, solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona. Que si no se da cuenta de lo que tiene delante, ignóralo y sé feliz. Porque aunque el amor en el corazón de esa persona no haya crecido, aplaude, porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír y que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo o sorda para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar con alguien o algo. Nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir. Nunca digas 'de este agua no beberé' porque puedes acabar bebiéndote el charco entero.

martes, 15 de enero de 2013

Gente que merece la pena.

Tener gente que te quiera de verdad es la cosa más preciosa del mundo. Gente que te apoye en todo lo que hagas. Gente que te pare los pies cuando no debas hacer algo. Gente que te ayude en todo lo que está en sus manos e, incluso, en lo que no. Gente que hace lo posible por ver una sonrisa puesta en nuestras caras. Gente que realmente se preocupa por nosotros y no fingen hacerlo. Gente que te regañe cuando creen que estás cometiendo errores y hasta gente que daría su propia vida por ti. Sí, esas personas será los más bonito que en la vida conocerás. Porque ellos son los que jamás os dejarán tirada, los que estarán siempre a vuestro lado, os guste o no. Los que harán cualquier tontería por haceros reír a carcajadas y sobre todo, los que no opinan nada malo sobre vosotros, ni siquiera a vuestras espaldas. Esas personas, esa gente es la que de verdad vale la pena, por la que merece seguir levantándote día a día, luchando o haciendo cualquier cosa, mientras todo eso lo hagamos por ellas. Toda esa gente que te quiere, que se preocupa por tí, etc., es la gente que merece un 'GRACIAS' todos los días de vuestra vida. No intentéis jugarosla, porque el día menos esperado podréis perderla y, creedme, os acabaréis arrepintiendo. Por eso, seguir todos sus consejos porque siempre os lo dirán para bien, intentad creerlos en todo y sobre todo, quererlos como a nadie en la vida, por que sí, esas personas, esa gente, son las que siempre estarán a tu lado, y claramente, tú al suyo.

lunes, 14 de enero de 2013

Para Lucía, de Zaragoza.

Me has preguntado si los príncipes azules existen. En mi opinión, no. Creo que no existen. Las películas y demás, nos hacen creer que, como si fuésemos princesas, encontraremos a nuestro príncipe. Aquel que solo nos conoce de un día o menos, y ya está enamorado de nosotras. Aquel que lucha y daría hasta su vida por ti. Que mataría solo por verte sonreír o que iría a la Luna y te bajaría una de aquellas altas estrellas. Creo que esos príncipes a los que todo el mundo está acostumbrado a ver en cuentos, no existen. Los que sí que posiblemente existan son los chicos normales que el día menos esperado se enamoran de una chica. Y esa chica, que ellos tratarán como princesa, los hará príncipes quieran o no. Porque el amor, hace con las personas lo que quiere. Porque nadie sabe lo que nos pueda hacer pasar, sufrir o mucho menos, lo que el amor, nos pueda obligar a hacer por alguien a quien realmente amamos. Por eso, es mejor pasar por todos los sapos que podamos para que, finalmente, de un sapo, hagamos el 'príncipe' que tanto hemos deseado encontrar.


Vive de tus sueños.

No digo que nadie quiera dejar de recordar, simplemente que hay cosas que es mejor dejar en el olvido, en el pasado. ¿No creéis?
Así, todas esas rayadas que en un pasado tuvimos, las dejaremos en sonrisas, las peleas con amigos, en nuevas amistades y tantas otras cosas malas que nos ocurrieron, comenzarían a ser recuerdos basados en momentos únicos e irremplazables, porque de ellos, aprendimos. Cuando somos pequeños, nuestra única preocupación es que no nos encontraran jugando al escondite o conseguir algo de chocolate o alguna golosina después de hacer algo bien; pero, ahora que somos, la mayoría, personas con, al menos, dos dedos de frente, nos damos cuenta de que la vida no es como nos la pintan en los cuentos. Aquí, no hay príncipes azules que nos digan que nos aman y que no nos mientan, o que sus 'para siempre' se cumplan. Aquí no hay princesas con coronas que sonrían siempre, las 24 horas del día durante los 365 días del año. Aquí, algunas se derrumban, aquí no hay ogros ni brujas, sino personas con orgullo o cosas mucho peores que hacen lo posible por destrozar la vida de los demás. Aquí no hay casas de chocolate, ni manzanas envenenadas, ni historias interminables. Aquí, hay camisetas de diferentes equipos de fútbol, casas de ladrillos y vidas cortas. En los cuentos, las parejas se conocen, se enamoran, se casan y... son felices y comen perdices. Pero en la vida real es más complicado: se conocen, se besan, se abrazan, se acarician, se dan la mano y finalmente acaban como ''amigos''.
Ya véis, este tipo de cosas es mejor no recordarlas, sino levantar la cabeza y seguir el camino. Porque la vida son dos días; uno para soñar, y otro para vivir de tus sueños, pero sin desperdiciar ninguno, no lo olvidéis.

sábado, 12 de enero de 2013

Valora las cosas pequeñas porque son las más grandes.

Tras pasar mil momentos, mil cosas, tanto buenas como malas, he llegado a aprender varias cosas. He aprendido que nadie es perfecto, pero que hay que querernos tal y como somos, y sobre todo, a aceptar a los demás tal cual; con sus muchas virtudes y sus muchos defectos. He aprendido que no hay que juzgar a la gente sin conocerla primero, porque bien es cierto que las apariencias engañan. Hay que pararse a conocer a la gente, aunque a veces, duela ver como en realidad son. También he aprendido que hay que intentar querernos a nosotros mismos, aunque solo sea un poquito. Que hay que disfrutar, a pesar de la situación en la que uno esté. Hay que seguir adelante, con una sonrisa en la cara y con unas ganas enormes de comerse el mundo. También he aprendido a no dejarme llevar por mis impulsos, aunque me cueste. He aprendido a confiar, pero también a intentar hacerlo con cuidado porque a veces confiamos de más en personas que no lo merecen. He aprendido a valorar más a mi gente, sí, esa gente capaz de aguantarme las 24 horas del día sin pedir nada a cambio. Estamos acostumbrados a que estén ahí y nunca les demostramos lo agradecidos que estamos. He aprendido a escuchar, porque todos oímos mucho, pero poca gente escucha. He aprendido que no es bueno guardárselo todo dentro; sufrir en silencio nunca fue bueno. Hay que soltarlo todo, a pesar de lo que nos cueste. Desahogarnos con gente que nos quiera e intentar seguir sus consejos porque te los dirán por tu bien. He aprendido a disfrutar, a valorar las cosas pequeñas, puesto que son en realidad las cosas más grandes. Me he dado cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y que hay que saber aprovecharlo. Recordad: se trata de vivir el presente y hacer tan bonito que merezca la pena recordarlo.

Sigue luchando, no te rindas.

No voy a malgastar mi tiempo mirando al pasado. No pienso volver a pararme a pensar en lo que ya pasó o en lo que pudo haber pasado. Ya nada puedes hacer por él. Solo sigue hacia delante, luchando por lo que realmente vale la pena, por lo que te gusta de verdad, porque aunque ahora lo veas muy negro, el día menos pensado todo se volverá claro y verás que las cosas no son tan difíciles como nosotros las imaginamos. Ten esperanzas en el futuro, sigue luchando, no te rindas, el tiempo te enseñará que pone a cada uno en su lugar.

jueves, 10 de enero de 2013

La felicidad.

• Definición de felicidad: según la Real Academia Española de la Lengua, la felicidad es un estado de ánimo que se alcanza cuando adquirimos un bien.
 Pero para algunas personas, la felicidad puede representarse por medio de una sonrisa. En muchos casos, la gente se piensa que todo aquel que sonríe es feliz, pero yo pienso que no es así. Que la felicidad no se basa en sonreír o no, y que en muchas ocasiones, a pesar de sonreír, podemos notar que el mundo se nos viene encima. Para mí, la felicidad no es un estado de ánimo permanente. Se trata de momentos en los que me encuentro a gusto, orgullosa de mí misma y con la gente de mi alrededor. Momentos que se hacen especiales por cualquier tontería, palabra o gesto. Esos, son momentos que te hacen olvidar cualquier cosa, cualquier problema. Creo que la felicidad no se busca, que llega por sí misma en el lugar y momento adecuado. También creo que no se mide, ni se guarda, simplemente se disfruta cuando la tenemos y la añoramos cuando desaparece. Chicos, la felicidad es más que una simple reacción del cerebro, es más que una sonrisa, al menos, para mí.



Gracias a esas personas que valen tanto la pena.

¿Conocéis alguno de vosotros a esas personas que solo las conocéis de unos cuantos días pero, a la vez, son las que más confianza y compresión os aportan? Bien, pues yo sí. No la conozco de hace mucho pero hasta ahora me ha demostrado muchísimo más que otras personas a las que conozco prácticamente de toda la vida. Es fascinante como alguien tan extraño, tan desconocido, de un día para otro puede ser una de las personas a las que más cariño tienes. Una de esas personas que te dicen 'puedes desahogarte conmigo siempre que quieras', de esas que hacen lo que sea por solo verte sonreír. Y puede que no la veas mucho, o que no hables en persona mucho con ella, pero solo con saber que la tienes ahí para lo bueno y lo malo, te conformas. Es como saber que aunque todo el mundo esté en contra tuya, ella que será la única que te apoye, te comprenda, te ayude y sobre todo, te saque sonrisas fácilmente. Sí, esas personas son a las que me refiero. Son las que realmente merecen la pena conocer. Esas personas son por las que debemos dar gracias porque existen y sigan existiendo porque, al fin y al cabo, son las que mejor nos acabarán conociendo y las que mejor nos harán sentir. GRACIAS. Y os ruego, a los que no conocéis personas así, que las busquéis, no esperéis a que os encuentren ellas porque os llevará una vida encontrarlas, ya que como ellas hay muy pocas. De verdad, no hay mucha gente que valga tanto la pena.


martes, 8 de enero de 2013

Entrada dirigida a Alba, de Valencia.

Esta entrada va para Alba; una chica que me envió hace unos días un correo diciéndome lo que le ocurría y no he tenido mucho tiempo de contestarle.
Alba, es realmente fácil empezar de nuevo aunque no te lo parezca, es fácil pasar página, ver como ya esa persona no está a tu lado de esa forma en la que antes sí estaba. Supongo que el destino es así y que por algo hizo lo que te ha ocurrido. 'Iba a terminar siendo un final feliz, pero al final acabó en tristeza' me dices en tu correo, ¿no? Pues no. Realmente no acabó en nada. No te arrepientas de nada de lo que hiciste porque tú no tuviste la culpa, no te arrepientas de nada de lo que sentiste ni te arrepientas de nada en esta vida. Si algo pasa, si algo sucede, será porque algo lo quiso así y no tienes porqué sentirte culpable, pequeña. Mucho ánimo y me irás contando todo lo que quieras. Un beso desde Toledo.

Hoy brindaremos.

Hoy vamos a brindar. Sí, vamos a brindar por ellos. Por los que dijeron 'no me gusta' y terminaron juntos y muy enamorados. Por las personas que ya no están a nuestro lado, y también por las que siguen con nosotros y le dan sentido a nuestras vidas. Por esas personas que nos tuvieron y no nos valoraron. Por esa persona que te llamaba 70 veces al día y hoy ni te saluda al verte. Por esas personas que quieren joderte la vida y lo que logran es hacerte reír. Porque un día cada quien, recibirá lo que se merece. Por todos esos consejos que le sirven a otros menos a nosotros mismos. Y sobre todo, por esos amores que dejaron huella y no quisieron quedarse para siempre... La vida nos derriba y nos lastima, pero también nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Por todos los aciertos y errores que cometemos y cometeremos en lo que nos queda de vida. ¡CHIN, CHIN!

Feliz año nuevo a todos.

Se me olvidó despedirme por aquí del 2012, aunque sinceramente no tenía muchas ganas de hacerlo. No ha sido un buen año para mí, aunque ha habido de todo; llantos, pero a la vez risas, sueños, esperanzas, enfados, discusiones, dolor, hospitales, y un montón de cosas más. Pero, de este año, me llevo sólo las cosas buenas. Por ejemplo, haber podido estar con mi familia y amigos, con las personas que quiero y me quieren, aunque se haya ido uno de los más grandes. Sé que está en un sitio mejor. 
Hoy, vengo dando el año nuevo a todos aunque sea un poco tarde y animándoos para hacer de este 2013 un año mejor para todos. Algunos dicen 'sonreír es la clave de la felicidad' pero no, la clave de la felicidad, sin duda alguna es ser feliz, porque sacar sonrisas puedes hacerlo incluso en los momentos más duros. 
Así que chicos, ya sabéis, animaros y a ser lo más felices que podáis este año, y bueno, el siguiente, y el siguiente también y así sucesivamente. Yo seguiré exponiendo mis ideas en este pequeño blog, siguiendo hacia delante, y ya sabéis que respondo correos electrónicos a la gente que tenga algún problema y necesite ayuda. Preferiblemente por gmail : angelasmloveyou@gmail.com 
Muchas gracias a todos. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Sal y cómete el mundo.

Camino sola, a paso firme, con la cabeza bien alta y con la mirada al frente. Por dentro estoy deshecha, pero no voy a permitir que eso se refleje por fuera, o al menos intentaré que no suceda.
Tengo los ánimos por los suelos, pero para no pisarlos, uso grandes tacones. La vida me da la espalda, pero pienso continuar. El día es gris, pero casualmente llevo gafas de sol. No me apetece nada, pero sonrío. El tiempo pasa deprisa, muy deprisa, pero intento aprovechar todos y cada uno de los momentos. Prefiero quedarme en casa, pero no lo voy a hacer. Saldré y me comeré el mundo. Porque, al fin y al cabo, si yo no lo hago, nadie lo hará por mí...