¡Bienvenidos!

... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...

martes, 23 de octubre de 2012

La perfección es inexistente.

Tienes que olvidarle. Olvidarle como sea. Hasta que un día, llegará el momento en el que tienes que tomar decisiones, decisiones que tú no tomas porque casi ni sabes lo que significa esa palabra. Intentas dejarte manipular por tu alrededor, en vez de ser sincero contigo mismo. Deberás aprender a decidir tú solito. Tendrás que tomar esa maldita decisión aunque te cueste, aunque te duela, aunque tengas que sacar a esa persona para siempre de tu vida, pero es la mejor elección. Este momento de querer pero no poder, significa que hay veces que debes escuchar antes a la cabeza que al corazón. Quizá todo sea cuestión simplemente de tiempo y que solo haya que esperar a poder sacártelo de la cabeza, sí, quizá sea eso. Pero la verdad es que ni tú sabes si quieres seguir esperando algo que jamás llegará. Sabes que te hubiese encantado oírle decir que te extrañaba, que en tus tiempos de ausencia, él se volvía loco intentando no olvidar tus palabras. Él es la combinación perfecta entre lo que crees que quieres y necesitas, entre lo que no encuentras en nadie más. Pero no, eso es lo que tú crees. Porque en el fondo, muy en el fondo sabes que te mereces a alguien mejor y que lo encontrarás. A esa persona que quieres ver todos los días antes de acostarte y lo primero al levantarte. Sabes que eso es lo que quieres, encontrar a la persona ideal que hasta el momento no has encontrado. Porque la verdad es, que la perfección es inexistente.



Un te quiero, un adiós y un por qué.

¿No os ha pasado alguna vez que el chico de tu vida te deja y no sientes más que confusión? Te preguntas: ¿de verdad que ya no me quiere?, ¿pero ha sentido alguna vez algo por mi?, ¿desde cuando no le importo?, ¿me daría otra oportunidad? Pues no os quedéis con todas esas dudas, nunca os las guardéis para vosotros mismos porque lo único que os hará, será daño, dolor, tristeza, confusión. Plántale cara, dile que si no te quiere, que si no le importas nada, que si no recuerda ni siquiera uno de los momentos que ha pasado contigo. Dile que si todo lo que te dijo fueron mentiras, que si tus 'te amo, no me dejes nunca' no le sirvieron para nada, si no se tomó nada en serio. Que te diga que sus 'te quiero' eran todos falsos, que ninguno los dijo de verdad, sintiéndolos. Si te dice que no le importas, ni tú ni nada lo que pueda pasarte, que no le importa nada lo que sientes y pienses en este momento, que no se cree que le quieras tanto, que ni siquiera él llegó a quererte. Que aunque te diga todo eso, te quedarás a gusto. Cuando te diga que no soltará ni una lágrima siquiera al verte, será el momento en el por muchos llantos que sufras, tu mente dará un cambio radical y empezarás a olvidarle, pero sólo ocurrirá cuando salgas de tus propias dudas, cuando te diga sinceramente que no volveréis a tener otro beso más, ni un abrazo, una oportunidad en la que podáis simplemente tocaros...

viernes, 5 de octubre de 2012

Carta a un hada. ~

Querida hada soñadora:
No estoy buscando la felicidad, porque sé que si la buscas no la encuentras. No viajo por el mundo deseando encontrar un príncipe azul que me diga que me quiere y me lleve a su palacio en un caballo blanco. Ni un superhéroe que me lleve volando hacia la Luna. No deseo sueños cumplidos, sueño con que se cumpla mi deseo. No cometo errores por pura satisfacción, se cometen solos y yo me dedico a echarle la culpa a los demás. No creo en los cuentos de hadas, porque yo vivo mi cuento real. No quiero una amiga con la que compartir momentos, quiero una amiga que esté conmigo siempre. No pienso en que me deparará el futuro, simplemente vivo el presente. No planeo cada instante de mi vida, me dejo llevar por la intuición. No es que yo sea diferente, es que los demás son todos iguales. No vivo la vida con límites. No tengo metas en la vida, mi meta es vivir. No quiero que me hagan feliz, quiero hacerme valer por mi misma. 
Con besos y abrazos; yo.

Que lo mejor de todo es sonreír.

Puede que un día tenga mil y una sonrisas para repartir, y otro, en cambio, no tenga ganas de nada. Quiero a muchas personas, y odio a otras tantas. Para unos seré demasiado perfecta y para otros seré la persona con más defectos del mundo. Para unos seré la mejor amiga que exista, y otros no me querrán ni ver. Tengo alguna que otra cosa buena, pero también muchísimas malas. Me gusta contarle mis secretos a la gente en la que confío, y que esa gente confíe en mi. Me gusta picar, pero que no me piquen. Me encanta pasarme horas hablando con mis amigas. Me gusta hacer reír, los pequeños detalles y los grandes momentos. Me gusta recordar viejos tiempos, ayudar a la gente siempre y cuando se lo merezcan. Me gusta actuar sin pensar en las consecuencias, dependiendo también de lo que sea. Me gustan las tardes de películas, aunque otros días prefiera estar en el parque haciendo el paripé. No me gusta saltarme las reglas, pero sí seguir una misma rutina. Me gusta aprender de mis errores, que no son pocos. A veces puedo ser muy tímida, otras en cambio puedo ser la más lanzada. Odio los domingos, y también los sábados y todos los días de la semana que terminen en 's'. Tengo muy poca confianza en mí misma y demasiada en los demás. Puedo ser tan encantadora por las mañanas, como por las tardes, pero depende del pie con el que me levante cada mañana. Tengo miradas que matan y sonrisas que emboban. Para mí es blanco o negro, el gris no existe. O te quiero o te odio. O me da igual todo o todo me afecta. O algo me gusta o no puedo ni verlo. Hago lo que me apetece cuando me apetece. Tengo por costumbre soñar despierta todas las noches. Soy de las que prefiere un beso sincero que mil 'te quiero' fingidos. Soy muy orgullosa y me callo muchas cosas que me gustaría decir. Tengo mis más y mis menos. Odio que me hagan callar. Me tengo que caer 1000 veces, si no, no aprendo. Que si el mundo me da mil razones para llorar, yo le tendré que dar mil y una para sonreír.

¿Nunca te ha pasado?

¿Alguna vez te has enamorado de verdad? ¿Has sentido que de repente alguien completamente desconocido entra en tu vida sin querer? ¿Y que éste te da el cambiazo? ¿Qué tus pensamientos, tus gustos, tus formas de vestir, de hablar, cambian por completo? ¿Que en la vida se te olvidará el día, la hora, el lugar donde lo conociste, ni siquiera como lo conociste? ¿Nunca te ha pasado? ¿Nunca te ha pasado que cuando esa persona te mira a los ojos, algo extraño sientes que se mueve en tu interior y tu cuerpo empieza a temblar en ese momento y ni siquiera te salen las palabras? ¿Que des saltos de alegría y no dejes de sonreír porque piensas que esa persona te quiere? ¿Que cuando estás haciendo cosas que perjudican tu vida aparece alguien que te dice que aflojes y cuando aflojas te das cuenta de las cosas? Tú eres ese que sin querer, ese mismo día, justo cuando nos miramos a los ojos me provocaste esa sensación de que algo se movía dentro de mi estómago, y sé que por muchas personas que conozca en el mundo, no lo sentiré como lo he sentido estando a tu lado. Ya he intentado olvidarte un par de veces, y no me daré por vencida hasta que consiga sacarte de mi cabeza. Porque sí, de momento has sido tú el único por lo que he sentido esta cosa tan rara y tan sincera, pero DE MOMENTO, porque te olvidaré, y creo que es lo mejor que debo hacer.

Si no estás dispuesto a hacer locuras, no mereces enamorarte.

¿Alguna vez te has preguntado qué puede ser el amor? La verdad, es que nadie puede expresarlo con palabras, ya que es un sentimiento que surge desde dentro del corazón. Cuando sientes que no puedes estar sin esa persona, piensas que sin él es todo más difícil y si no lo ves tus días se vuelven grises.
El abrazo que necesitas de esa persona es lo que te hace seguir hacia adelante y si él no está los días se te hacen eternos y las noches largas mientras piensas el porqué ya no puedes ser como antes. Cuando estás enamorado todo es más fácil. Tienes la ilusión de luchar por él cada día. Te levantas de la cama y empiezas el día pensando en él o contando los segundos para volver a verle. Lo malo es cuando el amor no es correspondido. Tienes ganas de gritar y echar a correr de este mundo porque sin él nada será igual. Sabes que nunca lo vas a poder olvidar del todo, y todos esos buenos recuerdos nunca dejarán de pasar por tu cabeza. Y saber que todo eso, que sin él no puedes seguir, es lo que más te duele... 
Si tan sólo pudieras mirarle, si tan sólo pudieras abrazarle... si pudieras besarle, serías completamente feliz. ¿Por qué lo amas? Porque tu corazón le pertenece, y tú le perteneces. Pero está lejos, no puedes estar a su lado, no puedes entregarle lo que es suyo. Está lejos, muy lejos, pero tu amor es tan grande, que superarás la distancia y aunque tengas que esperar toda la vida, aunque tengas que buscarle por cielo y tierra, aunque existan obstáculos que os separen, tú lucharás por él. No lo dejarás perder fácilmente, nunca bajarás los brazos para rendirte. Nunca lo abandonarás. Le dirás que lo amas y aún así se te quedará pequeño. Soy de las que piensan que alguien debería inventar nuevas palabras para definir esos sentimientos de entrega, de devoción, de admiración, de necesitarle cada segundo. Eso es lo que todos, en esta vida, hemos o vamos a sentir. Le dices que lo amas, pero ya lo sabe. Quizá de tanto repetírselo se desvirtuarán las palabras, pero no. Cada vez que se lo dices es porque tu amor ha aumentado. Quieres que lo sepa, que no lo amaste en pasado, no lo amas en presente, ni lo amarás en futuro. Es un amor sin tiempo, tampoco tiene distancias, es simplemente amor puro, cargado de ilusiones, lleno de promesas que no deben cumplirse porque ya se cumplieron todas al conocerle. Lo amas, como dos palabras que forman una sonrisa en sus labios. Como dos cielos llenos de colores reflejados en sus ojos, como dos palabras infinitas que no deben dejar de sentirse. Amarle, en realidad, es un premio. Desconozco si te merezco, al menos lucho por merecerlo. Pero es un premio, un regalo que cualquier persona debería recibir pero que solo lo tienes tú, por dejar amarle le das todas las gracias y le ofreces mil años de amor que condesas en ese beso que le entragarás desde el fondo de ti misma, pero no siempre el amor se corresponde con sólo una mirada, ni una palabra, ni siquiera con un beso. Hay veces que por mucho que le quieras, que le ames, él nunca más volverá a sentir algo por ti, y eso, ese sentimiento de sentirte desgraciada, es lo que más duele.

martes, 2 de octubre de 2012

Bienvenidos a mi blog.

Lo primero de todo, cómo ya he dicho antes, no me agobiéis, ya que soy nueva en esto de los blogs y no entiendo mucho. Darme mi tiempo. Esta primera entrada será un poco diferente a las demás, ya que en las siguientes que haga, redactaré mi vida, mis sentimientos y mi forma de pensar. Si queréis contactar conmigo os dejo aquí las redes sociales en las que estoy, ¿vale? Espero que os vaya gustando lo que escribo.
¡Un beso a todos!


- Tuenti : Ángela Santiago Manzanero. 
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GRACIAS A TODOS, DE CORAZÓN.