¿Os imagináis un mundo que funcione con pilas? ¿Qué sería de nosotros? ¿O es que ya funciona así? Quizá, para nosotros, sí. El tiempo se acaba, el mundo se apaga y nosotros... Nosotros morimos. O no. Decimos poco cuando queremos decir mucho y, cuando queremos decir poco, decimos demasiado.
Los barcos marean. La música suena. El miedo asusta. El Sol calienta. El tabaco mata (o revive). El amor nace, crece (¿se reproduce?) y muere. O no. Matar, morir o vivir por alguien (o por amor). Hacer feliz o hacer daño.
Lloramos, reímos o, a falta de una, hacemos las dos a la vez. Estar triste porque quieres o porque los demás quieren que lo estés. El fuego quema; el frío (y tú), también. Aprecias o desprecias. Haces el amor o la guerra. Quieres la paz o el odio. Eres feliz o no lo eres. Siempre o nunca. ¿No hay nada intermedio?
Los gatos tienen siete vidas y yo, bueno..., yo me pasaría las siete vidas contigo. ¿Tú, no?
Yo, que soñaba con alguien a quien no conocía, que quería conocer a alguien con quien soñar y, ahora que tengo lo que quería (y lo que quiero), no sé si quiero soñar, conocer, o ambas (o ninguna). O te planteas un 'para siempre' o un 'hasta aquí'. Te quiero o te amo. Te odio o... (te quiero). Quizá me esté(s) volviendo loca, o no sé. Puede que esto no tenga sentido. O sí. Puede que me entiendas o no. Solo dejo que, lo que hable por mí, sea la felicidad o la tristeza; o tú o... (tú) yo.
