Merece la pena dudar si son solo nervios o son las típicas mariposas de enamorada dando vueltas por tu estómago.
Merece la pena cuando te hace sonreír tanto tiempo, incluso sin darse cuenta, que acaba doliéndote la mandíbula durante horas.
Merece la pena porque te acostumbraste muy rápido a su olor y ahora es lo que te mantiene viva.
Merece la pena porque te enamoraste de él y de su forma de cantar(te) —y de su manera de mirarte al hacerlo—.
Merece la pena si crees que es la viva imagen del amor y de su existencia.
Merece la pena si te hace querer luchar por y junto a él.
Merece la pena si te deja robarle camisetas para dormir y luego él no se quiere desprender de ellas (ni de tu olor).
Merece la pena si se pasa las noches sin dormir solo por pasarlas contigo.
Merece la pena si te acepta tal y como eres.
Merece la pena si te hace querer ser la mejor versión de ti.
Merece la pena si te enamora día sí y día también.
Merece la pena si te deja conocer incluso su pasado más oscuro.
Merece la pena si con él puedes ser tú misma.
Merece la pena si hace que no te importe que las hojas se caigan de los árboles en otoño, o que llegue el invierno más frío, o que la primavera traiga consigo millones de insectos, o que el siguiente verano sea el más caluroso en mucho tiempo.
Merece la pena si hace bonitas todas las estaciones del año, incluso las que menos te gustan.
Merece la pena si arriesga por ti, yendo por el camino más difícil.
Merece la pena si no puedes parar de imaginarlo a tu lado en los días lluviosos (y en los soleados).
Merece la pena si te ha hecho volver a creer en el amor.
Merece la pena si las únicas fuerzas que te quedan las estás reservando para el abrazo que le darás en el minuto en que lo veas.
Merece la pena si ha aprendido a querer a tu mascota
Merece la pena si sabe reconocer sus errores.
Merece la pena si sabe perdonar los tuyos.
Merece la pena si te da motivos para dar todo de ti.
Merece la pena si te da razones para no rendirte.
Así que, sí. Merece la pena y mucho.
(ME) MERECE LA PENA LUCHAR PORQUE SÉ QUE ES ÉL.