¡Bienvenidos!
... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...
miércoles, 20 de febrero de 2013
Y de repente, un día como otro cualquiera, te hundes.
Y de repente, un día como otro cualquiera, te hundes. Te hundes por haber perdido a esa persona que tanto te quería. Te hundes porque sabes que nunca más oirás todas las cosas bonitas que te decía, todas las cosas que hizo por ti, todos sus 'te quiero' y todo lo que insistía por oírte decir un sí. Sabes que echarás de menos todo eso, sabes que has sufrido por él, pero también debes saber que siempre hay que intentar quedarse con las cosas buenas. Que todo lo malo tiene un lado bueno. Que después de la tormenta, siempre llega el Sol y que para que haya un arco iris, primero tiene que haber lluvia. Las cosas son así. No me preguntéis porqué, pero lo son. Y no podemos hacer nada de nada para cambiarlas. ¿Creéis que lo mejor para los dos es dejarlo en un 'nos dejamos de hablar'? No. Así no conseguiréis nada. Primero hablar, aclarar todo lo sucedido, arreglarlo y empezar de cero que a veces es lo que mejor le sienta a uno. Que quizá el destino no os haya unido a los dos, pero lo que el destino seguro que sí quiere es que no os perdáis el uno al otro, que no perdáis esa amistad que habéis tenido. Pensad que debéis estar juntos aunque cada uno haga su vida por separado. Que cada uno de vosotros encontrará a otra persona con la que conectará y es por eso por lo que debéis arreglaros. Alegraros uno por el otro y el otro por el uno. Ayudaros mutuamente, pelearos pero volveros a perdonar y así sucesivamente. No dejéis que otro simple enfado, discusión o decepción os arruine la amistad. No dejéis que un simple 'olvídate de mí' pueda con vosotros. No dejéis de luchar, pero siempre siempre, por una amistad. No dejéis de echaros de menos cada instante en el que no habláis.
lunes, 11 de febrero de 2013
Valora a las personas que siempre están a tu lado.
No dejes que nadie te quiera solo por tu exterior, por tu físico. Haz que se enamoren de ti por como eres por dentro, por tu personalidad y carácter. Que nadie te manipule. Que nadie te diga cómo eres, si eres guapa, fea, baja, alta, gorda, delgada, porque tú sabes mejor que nadie lo que eres y lo que no. Que a la persona que de verdad te quiera, todos esos defectos le dará completamente igual. Porque las personas que de verdad merecen la pena se cuentan con los dedos de la mano, y en vez de intentar joderte la vida, intentarán que sonrías día tras día. Intentarán que todas las lágrimas que caigan de tus ojos sean de felicidad, emoción o ilusión y no por tristeza ni mucho menos. Valora a esas personas. Porque a veces nos afecta más lo que piensa y dice la gente que no nos conoce de nada, que la que SIEMPRE está a nuestros lado. Recordad: Echad solo de menos a esas personas nunca te fallan, y cuando lo hacen, se acuerdan de pedirte perdón.
jueves, 7 de febrero de 2013
Reírte sola y sin motivos.
Reírte sola y sin motivos, recibir una llamada de una persona que hace tiempo que no ves, estar durmiendo y escuchar como llueve fuera, sacar un nueve o un diez en un examen, que los profesores falten a primera hora o a última, escuchar tu canción favorita en la radio, que te pregunten qué tal el día porque se preocupan por ti, escuchar canciones antiguas que te recuerden a buenos momentos, ver fotos viejas y reírte de ti, abrir alguna red social y que mil personas te saluden, escuchar que hablan bien de ti, encontrarte dinero de vez en cuando, que te envíen sms a las 12 de la noche el día de tu cumpleaños felicitándote o, por lo menos, intentando ser la primera persona en hacerlo, que alguien te quiera, pero sobre todo, que alguien te diga que te quiere es una de las cosas que más levantan el ánimo. Una de las pocas cosas que más felices nos hacen, o al menos, eso creemos. Porque en realidad, nosotros mismos somos nuestras propias máquinas de la felicidad.
domingo, 3 de febrero de 2013
No tengas miedo a nada.
Hoy me han preguntado que qué se siente al estar enamorada. Podría responder diciendo que sientes mariposas en el estómago, que estás todos los días medio atontada... Pero yo no soy de tópicos. Así que, prefiero responder que lo que sientes realmente, es a él. A esa persona. Que él se convierte en tu pilar fundamental para subsistir y que en el día que más jodida estás, en los días que lo único que te apetece es estar sentada sin hacer ni decir nada, llega él y te abraza y en ese instante, crees ser inmune a cualquier problema. Con una mirada sientes que puedes atrapar el tiempo y meterlo en la caja donde guardas tus miedos y temores. A lo mejor, te acojona sentir todo esto, y a que si te sientes así ahora, es porque has conocido el desamor o has conocido al gilipollas de turno que te hizo derramar lágrimas y malgastar días. Sí, y tu mayor miedo será que él pueda convertirse en otro al que olvidar. Pero conforme los días pasen, y compartas risas y complicidad con esa persona, entenderás que por mucho miedo que sientas, él estará ahí para recordarte que, entre tantas complicaciones, le tendrás a tu lado y no permitirá que nadie te haga daño e intente destruirte. No tengas miedo a nada, y vívelo todo lo que puedas con él. Que la vida está para eso, para aprovechar todos los momentos que se nos vengan encima.
Que no puedo estar sin ti.
A pesar de todo, sigo enganchada a ti. No te puedo olvidar; eres como la droga más jugosa, más atractiva. Pero aún así, estás tan distante... Es como si yo fuera invisible para ti. Vuelve junto a mí y te haré ser otra vez el chico más feliz del mundo. Vuélveme a entregar ese amor que me diste una vez, y no supe aprovecharlo. Te juro que me muero. Me muero sin tus besos, sin tu mirada que es igual a las demás, sí, pero que a mí me transmite algo diferente, sin tus manos, porque si no me agarran me siento desprotegida. Necesito volver a tener todo eso. Todo eso que un día me entregaste, y quiero volver a recibir.
Que te quiero. Que ya no puedo estar sin ti.
Que te quiero. Que ya no puedo estar sin ti.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
