¡Bienvenidos!

... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Apreciar lo que tenéis antes de que sea demasiado tarde.

Hoy he aprendido una gran lección. Hoy, se ha ido uno de los más grandes de mi familia. Hoy se ha ido esa persona a la que quería como si fuese mi abuelo. Hoy me siento vacía, triste y, al mismo tiempo, me siento arrepentida. Hoy, de verdad que sí que me he dado cuenta de que esa frase de 'como no aprecies hoy lo que tienes, lo añorarás mañana que lo has perdido' tiene toda la razón del mundo. Por eso, yo, que he aprendido esa ley de vida, os digo que no la cumpláis. Que apreciéis todo lo que tenéis delante vuestra y no os veis realmente lo que es. Hoy os pido, por favor, que os hagáis grandes, que crezcáis y os deis cuenta de que tenéis ahí, a vuestro lado, a vuestra familia, a vuestros amigos, a todas esas personas que realmente os quieren, os adoran y darían la vida por cualquiera de vosotros. Abrid bien los ojos chicos, porque cuando hayáis perdido a alguien de ese grupo de gente, os arrepentiréis de no haber compartido con él tanto tiempo como os hubiese gustado. Os arrepentiréis de haber tenido tan cerca a esa persona como alguien más en vuestra vida, y que de repente, de un momento a otro, la tengáis tan lejos. Os arrepentiréis de eso y más, mucho más. 'Apreciar lo que tenéis antes de que sea demasiado tarde' dice una gran canción, y no le falta razón, hoy como muchas otras veces me siento identificada con ella.
NO LO OLVIDÉIS, HACEDME ESE FAVOR.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Observar que, poco a poco, cada vez está más lejos de nuestro alcance.

¿Nunca has sentido esa necesidad de aferrarte a algo? ¿A un recuerdo por muy pequeño que sea? ¿Esa foto, ese comentario, ese momento que no dejas de ver, leer o recordar porque te acerca aún más a él? Cuando sabes que ya no está, cuando sabes que no le puedes tener, ni siquiera puedes dirigirle la mirada más de cinco segundos. Ahí, es cuando sabes que tu mundo se ha acabado, que sin él no hay mundo, es entonces cuando buscas eso, por muy pequeño que sea. Y todos te dirán que tienes que dejarlo, pero tú sigues pensando que no te entienden, que no saben que todo iría bien si lo tuvieses a tu lado, sea como sea. Pero cada vez que piensas en todo eso, te vas dando más cuenta aún de que lo has perdido todo, absolutamente todo. Ya no te queda nada por lo que estar aquí, en este mundo, siempre has ido sacando fuerzas de las cosas más insospechadas para poder ir sobreviviendo, pero estas, ya se han acabado. Poco a poco, te has ido dejando llevar por sensaciones, por momentos, no has hecho nada para evitar cosas que no debían haber aparecido por tu mente. El último suspiro, la última persona por la que respirar, la última persona a la quien contar todo. Nos repetimos una y otra vez, que no sabemos como lo hemos hecho, lo único que sabemos, es que estábamos perdiendo, lo estábamos viendo marchar, pero no lo impedimos en su momento, simplemente, nos quedamos sentados en una acera, en un rincón de esa calle, observando como se alejaba.

Que nada ni nadie te pisoteé.

Ríe hasta que te duela la tripa, salta más alto que nadie, baila bajo la lluvia, disfruta de cualquier tontería, rebózate en la arena, sal a la calle, come todo el chocolate del mundo, tírate a una piscina con ropa, cómprate esos zapatos que tanto te gustan, haz el tonto, posa como una modelo, escucha esa canción todas las veces que haga falta, hazte pasar por payasa, olvídate de los problemas, sé feliz, por cada lágrima pon una sonrisa, espanta a las palomas de un parque, ve a la playa y planta una sombrilla, sé diferente, vive tu vida, llama por teléfono y estáte tres horas hablando, pasa de lo que te digan tus padres, sáltate las reglas, pon la música tan alta que moleste al vecino, usa el perfume más caro, ponte guapa, llora, diviértete, emborráchate, deprímete y vuelve a sonreír, no dejes que nada ni nadie te pisoteé, vuélvete loca al mirarle, al  abrazarle, siéntele, que te recorran miles de sentimientos a la vez, siéntete niña y vuelve a crecer, odia y ama al mismo tiempo, corresponde y no seas correspondida, la vida es corta, tú eliges lo que quieres hacer y como quieres vivirla. Piensa que la vida está para vivirla, no la malgastes preocupándote por absurdos problemas que no tienen que ver nada contigo, disfruta con cada persona que conozcas, con cada locura.




Para ti, es la razón de tu mundo, de tu vida.

 Sentir que no puedes ni hablar. Ni hablar. Él se acerca, le miras de reojo. Te pones nerviosa. Y te mira. Te mira con esos ojillos preciosos, y ves esa boquita que tanto te enloquece. Tú sientes que el mundo se vuelve loco, pero no, no es el mundo, sino tú misma. Eres tú la que, por un instante, ha creído estar soñando y se ha vuelto loca. Él te habla y sonríe. Tú como una idiota intentas hablar. Intentas pronunciar una simple palabra, o hacer un simple gesto, pero no puedes hacer ni eso. No te salen ni las palabras ni los gestos, ni nada. Te trabas y cuando intentas decir algo, o dices una tontería, o no dices nada. Sí, duele, duele mucho no poder ni mantener una conversación decente con esa persona tan importante. Él se queda con cara de ''esta chica es tonta'', se ríe para no dejarte mal y se va. Y así todos los días. 
 Creo que estás demasiado enamorada, sí, demasiado. Tan enamorada que intentas por todos los medios conseguir hablar con él, y cuando por fin crees que lo harás, sueltas la tontería más grande del mundo, y todo se hunde. Sí, parece que es fácil hacerlo, pero estás tan loca por él, que no sabes ni como sentirte. Pero poco a poco te das cuenta de que perder el tiempo de esa forma, no sirve más que para que te duele el alma más y más. Tienes que ser fuerte, y aunque parezca una tontería, es un problema. Puede que para muchos sea un insignificante problema, pero para ti, es la razón de tu mundo, de tu vida.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Sin embargo, debo olvidarte.

Olvídalo, deja de mirarle, de buscarle. Deja de escribir su nombre por todos lados, de mirarlo cuando hace gimnasia. Deja de mirar hace cuantas horas se conectó, deja todo lo que se refiera a él. ¿Sabes cuántas veces he dicho eso? ¿Cuántas veces me lo he propuesto? Muchas. Ni te las puedes imaginar. Y cuando parece que lo estoy consiguiendo, llega, me echa miradas, me rozas, veo tu nombre por todos lados, me apareces conectado. Llegas y me haces recordar todo, todo lo referido a ti. Me haces sentir los nervios media hora antes de verte. Haces que adore los putos lunes solo porque sé que te voy a ver, y que odie los viernes por saber que estaré dos días sin verte. Haces que me aprenda canciones de pe a pa, sin que me gusten, y las tarareé por todos lados. Haces que llore mil veces con la misma película imaginando un futuro contigo como ese, que nunca llegará. Haces que mi corazón lata a mil por hora, y sin embargo, debo olvidarte.

jueves, 22 de noviembre de 2012

No te tragues toda la tristeza acumulada.

Si estás mal, llora, desahógate, grita, corre, vuelve a llorar si hace falta. Pero quítatelo de dentro, no te lo tragues, no te pongas esa maldita máscara que intenta reflejar felicidad porque aunque tú no lo creas, es mucho peor. No mientas diciendo que estás bien cuando en realidad estás mal, di la verdad, ¿qué delito tiene eso?, así, quizás no estarás sola en esto. Ignora esos comentarios o actos que te pueden herir, aunque te sea difícil, esos que solo los pueden decir personas sin sentimientos. Y, cuando puedas levantarte, sola o acompañada, te darás cuenta de que el mundo tampoco está tan mal, que también tienes que recordar los buenos momentos, que seguro que son más que los malos. Aprenderás a ver que la vida, sí que vale la pena, todo vale la pena, incluso las personas crueles, si no, ¿de quién aprenderíamos a ser fuertes? Incluso lo más insignificante puede tener su valor. Entonces, piensa que la vida no está hecha para malgastarla tragándote los problemas y acumulándolos; la vida, está para vivirla, disfrutarla, para saltar alto, tanto, que hasta puedas esquivar esos malditos obstáculos. Y, si caes, tranquila, si quieres vas a levantarte, no todo puede ser bueno, ¿no? No todo es dulce, también hay cosas amargas, y no pocas, pero si les pones un poco de azúcar, seguro que tienen mejor sabor.



Sé lo que quieras ser.

Enamórate de alguien que te ame, no te enamores del amor; enamórate de alguien que esté enamorado de ti. A veces, por nuestros miedos, perdemos a personas maravillosas. Duele amar a alguien y no ser correspondido, pero es más doloroso amar a alguien y nunca encontrar el valor para decirle lo que sientes por él o por ella. Tal vez, Dios, quiere que conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin, cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese increíble regalo. Hay cosas que te encantarían oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo para oírlas de aquella que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar con algo o alguien, nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando, nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que espera, aunque lo hayan decepcionado. A aquel que aún cree, aunque haya sido traicionado. A aquel que todavía necesite amar, aunque antes haya sido lastimado, y a aquel que tiene coraje y la fe suficiente para construir la confianza otra vez. No vayas por las riquezas, porque aún eso se pierde, ve por alguien que te haga sonreír, porque ella será la que con tan solo una sonrisa, hace que un día oscuro brille. Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto que quieres sacarla de tus sueños, y abrazarla con todas tus fuerzas. Pero antes de enamorarte, recuerda, sé lo que quieras ser,porque las personas más felices no siempre tienen lo mejor del todo, solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino. La felicidad espera por aquellos que lloran, aquellos que han sufrido y aquellos que buscan, porque solo ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas.


Enamórate de alguien que te dé fuerzas después de un fracaso.

Cuando el amor es correspondido, no sientes pena, agonía ni tortura. Deseas a la persona amada, ella exalta tu pasión; sientes orgullo y te ves afortunada por tenerla a tu lado. Te encanta saber que está ahí y no concibes tu vida sin ella. Te hace sonreír con ternura, esa sonrisa enamoradiza que a todos nos gusta. Cuando te acaricia o te coge de la mano, te transmite tal confianza que te sientes capaz de conquistar el mundo entero. Saber que está a tu lado, te hace soñar en el futuro, llena tu vida de ilusiones. Ese cóctel de sentimientos es el amor, el que te hace vivir una sensación tan sublime que hace de él un sentimiento adictivo, y sólo cuando pierdes a esa persona que tanto amas, el vacío que te deja, te tortura y te causa una profunda agonía, una honda pena.
No te enamores del amor, enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo. Enamórate de alguien que no te traicione, que te sea fiel, que sueñe contigo todas y cada una de las noches, que solo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes. Enamórate de alguien que te espere hasta el final de los tiempos, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes. De alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías, y que te dé fuerzas después de un fracaso. Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.



miércoles, 21 de noviembre de 2012

Que la vida sin amor es incompleta.

Una vida sin amor es incompleta, pues nadie es capaz de explicar lo que un simple e inevitable sentimiento puede llegar a hacer en la vida de las personas. Nada se sabe del amor hasta que se ama. Querer es inevitable, te ayuda a crecer y ayuda a que otros crezcan. A veces, las tristezas tienen que ver con las personas que se van y eso duele, y no poco. En esos momentos juramos no volver a encariñarnos con nadie más y desde que conocemos a otros especiales, olvidamos esa promesa que nunca llegaremos a cumplir, pues es imposible. Y así es como vamos dejando huellas en el corazón de las personas y cómo estas, a su vez, dejan huellas en el nuestro. Cuando alguien se va, lloramos porque el corazón nos pide a gritos esas lágrimas, esas patadas, para aliviar un poco el dolor que estamos sintiendo. No obstante, cuando nosotros nos marchemos, en algún rincón del mundo, habrá alguien que llorará por el simple, pero a la vez complejo hecho, de que ellos también nos quisieron.


martes, 20 de noviembre de 2012

Que verte sonreír es lo más bonito que he visto en mi vida.



Sí, puede que sea un poco, bastante tímida, y sobre todo, algo estúpida. Puede que me guste escuchar esa canción tan pasada que me ata tanto a ti. Puede que sea muy romanticona, y que siempre llore al ver cualquier película de amor. Puede que a veces tenga la risa bastante floja y, en cambio, otras veces no pueda parar de sufrir. Puede que tiemble cada vez que estás cerca, cada vez que me hablas, y que me derrita cada vez que te veo. Puede que cambie de opinión sobre ti, continuamente. Puede que por muchas novias que tengas, yo no puedo olvidarte, o quién sabe, puede que quizá sí lo haga. Puede que verte sonreír sea lo más bonito que he visto en mi vida. Que crucemos nuestras miradas, tenga un distinto significado para cada uno de nosotros. Puede que no te haya sabido valorar tanto como lo hago ahora, y también puede que te odie y te ame al mismo tiempo. Puede que me quede segundo tras segundo, hora tras hora y día tras día mirándote sin cansarme de hacerlo, o puede que un día cualquiera, te vea y ya me haya cansado. Y sobre todo, puede que me pongas verde a mis espaldas, porque sospechas que algo siento por ti. Que me mires raro, muy raro, que me mires mal, que me quieras decir que te deje de mirar de una vez, pero es que yo no puedo dejar de hacer algo que hago inevitablemente. Ver que estás en frente mío y tener que apartar la vista de ti, es imposible, al menos para mi. Puede que lleve mucho tiempo detrás tuya, mucho tiempo esperándote sabiendo que ya nunca más volverás. Puede que me arrepienta, y no sabes cuánto, de lo que hice en un pasado, de haberte perdido, de haberte dejado ir, pero puede más aún que siga enamorada de ti sin que tú eso lo aprecies.




Frena y te darás cuenta de muchas cosas.

Hoy, me he dado cuenta de algo que nos pasa a todos o a casi todos de nosotros. Me he dado cuenta de que nos pasamos la vida como locos, pensando en el futuro, con una metra entre ceja y ceja, corriendo hacia ella, sin detenernos ni un segundo a pensar, a mirar, a escuchar, ni siquiera a respirar, y no nos damos cuenta de que la vida, nuestra vida, está pasando mientras pensamos en qué sera de nosotros mañana, en un futuro, mientras que corremos y vivimos el presente como cuando vas montado en un coche a 180 kilómetros por hora, de noche, y miras por la ventanilla. A penas eres capaz de distinguir cuántos árboles, coches o luches hay a siete u ocho metros de ti, no distingues ni mucho menos sus colores o formas. Eso mismo nos pasa a las personas, vivimos tan deprisa, que no nos paramos a ver cómo son las cosas... Así que reflexiona. De vez en cuando, frena, porque cuando frenas, piensas, escuchas, miras, y puede hasta que te encuentres con algo que te haga feliz, algo que haya estado ahí desde hace mucho tiempo, pero que como ibas tan rápido no lo habías visto de la forma que lo ves ahora.




lunes, 19 de noviembre de 2012

Vivir y ser feliz es la mejor de las medicinas.

¿Hola? Buenos días. Despierta. Abre los ojos y mira a tu alrededor. Agradece. Tienes todo lo que necesitas, no pidas más. Sonríe. Que la mejor de las medicinas es vivir y ser feliz. Sueña. No se duerme para descansar, sino para soñar. Vive. No se vive solamente por supervivencia, se vive para cumplir los sueños. Vuela, déjate llevar en todo momento por aquello que sientes. Ríe, y demuéstrale al mundo que no te importa lo que digan, que eres feliz. Pasa y enseña que vales más que todos ellos. Corre, despégate de los problemas y déjalos atrás de una vez. Olvida el dolor del pasado por difícil que sea, olvida las imperfecciones del presente, los quizás del futuro. Libérate. Dí lo que piensas, atrévete, sé sincera. Diviértete, que la vida son dos días y no tendrás tiempo para hacer todo lo que quieras. Lánzate de cabeza a la piscina, que quien no arriesga, no agana. Demuestra que eres capaz de eso y de mucho más. Quiere. No te escondas detrás de un 'no puedo'. Confía en aquellas personas que siempre están a tu lado. Equivócate, que de los errores se aprende. Cáete y verás como siempre hay alguien dispuesto a ayudarte a levantar. Escucha cada 'a tu lado', cada 'por siempre'. Cree en los 'te quiero'. Siente los abrazos. Busca la mejor solución para todo. Encuentra el camino correcto. Pero sobre todo, tú misma.



sábado, 17 de noviembre de 2012

Que aquí no valen las ganas de querer morirse.

Que aquí no vale ningún "mi vida es una mierda" y las ganas de querer morirse. Tampoco valen las lágrimas sobre tu cara, la tristeza, los malos recuerdos, ni los sábados quejándote en casa. No valen las quejas a primera hora de la mañana, ni las caras largas y mucho menos las discusiones. Nada de ojeras, miradas que entristecen ni depresiones. 
Que para ser feliz, solo hay que querer serlo. Y también, encontrar motivos para serlo. ¿Ves eso en frente tuya? Se llama vida y está ahí, delante tuya, esperando a que vayas, y la conquistes. Te queda un muy largo camino por recorrer para poder terminarla, así que deja de pensar en quien no se merece, deja de darle oportunidades a quien no sabe aprovecharlas, deja de intentar que todo el mundo sea feliz en lugar de triste, y que seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, bebe vodka o todo lo que se te venga a la cabeza hasta que se te salga por las orejas, ríete tirada en el suelo con tus amigas de lo patéticas que son algunas personas intentando ser algo que no son, muerde al primero que se te cruce y te guiñe el ojo, tírate en una fuente como si fuera una piscina y nada creyéndote ser Nemo, y que si te duelen los pies al llegar a casa, es señal de que ese día lo has disfrutado, señal de que lo has hecho bien.



Da todo por ella, porque ella lo dará todo por ti.

¿Sabéis? Hoy mientras veía una película, me he dado cuenta de que el amor de una madre no lo encontráis en ningún sitio. Que por mucho que alguien te ame como a nada, por mucho que alguien esté dispuesto a dar todo por ti, nadie está tan preparado como tu madre. Ella, junto a toda tu familia, son los que sabes que siempre, siempre, siempre estarán a tu lado, apoyándote.


martes, 6 de noviembre de 2012

Impotencia.

¿No habéis sentido nunca la soledad helando vuestras lágrimas? ¿No habéis sentido cómo poco a poco íbais perdiendo a alguien? ¿No habéis sentido nunca impotencia por algo o alguien? Porque si me decís que no, ni yo, ni nadie lo creería. Seguro que en algún momento de vuestra vida habéis sentido dicha sensación. Te empiezas a hablar con alguien, del que te enamoras locamente. Te llama 'bonita', 'pequeña', y eso, a ti, te encanta. Sientes que cada vez lo quieres más. No aguantas más sin verlo. Sin tocarle. Sin besarle. Sin hablarle. Nadie sabe cuántas ilusiones te has hecho. Cuántas fantasías en sueños que jamás se harán realidad. Cuánto caos dejaste en tu triste mente, donde sólo aparece su nombre. Sólo habláis por alguna que otra red social, te empieza a ignorar cada vez más... Piensas que es porque no tiene tiempo de hablar con nadie, porque está mal y no tiene ganas de nada, o incluso porque no puede. Pero no. En el fondo, aunque no lo quieras aceptar, sabes que es porque cada día va pasando más de ti... Cada día te vas sintiendo peor, por él. Porque echas en falta vuestras conversaciones, sus motes dirigiéndose a ti, pero... y quién sabe a cuantas más les dirá lo mismo. Él jamás te ha dicho 'te quiero', y no se da cuenta de todos los que le dirías tú a lo largo del día. No se da cuenta de nada. No se da cuenta de que estás perdidamente enamorada de él, tampoco se da cuenta de que lo estás pasando tan mal, piensas que es un inútil que no sabe cómo hacerte más daño, aunque en el fondo dices: 'es inútil, pero lo quiero como a nadie más en el mundo'. No sabes cómo reaccionar. Ya no te contesta los mensajes. No te habla. Ahora ya sí que te has dado cuenta de que todas las advertencias de tus amigas, eran por algo. Sólo se preocupaban por ti. Porque sabían que si a ti te decía 'te quiero' no ibas a ser tú la única a la que se lo diría. Ya sabes toda la verdad, sabes que no ha sentido nada por ti, ni lo sentirá. Por muy distinto que sea a ti, lo sigues queriendo, e intentas creer que los polos opuestos, siempre se juntan. Pero no, en este caso no. Ya de una vez por todas, decides empezar a ignorarlo, evitarlo todo lo que puedas. Olvidarte de él, será la única y última opción que tienes para no seguir sufriendo. Entonces, es ahí, donde te das cuenta, que lo que realmente sientes, es IMPOTENCIA.