¿No habéis sentido nunca la soledad helando vuestras lágrimas? ¿No habéis sentido cómo poco a poco íbais perdiendo a alguien? ¿No habéis sentido nunca impotencia por algo o alguien? Porque si me decís que no, ni yo, ni nadie lo creería. Seguro que en algún momento de vuestra vida habéis sentido dicha sensación. Te empiezas a hablar con alguien, del que te enamoras locamente. Te llama 'bonita', 'pequeña', y eso, a ti, te encanta. Sientes que cada vez lo quieres más. No aguantas más sin verlo. Sin tocarle. Sin besarle. Sin hablarle. Nadie sabe cuántas ilusiones te has hecho. Cuántas fantasías en sueños que jamás se harán realidad. Cuánto caos dejaste en tu triste mente, donde sólo aparece su nombre. Sólo habláis por alguna que otra red social, te empieza a ignorar cada vez más... Piensas que es porque no tiene tiempo de hablar con nadie, porque está mal y no tiene ganas de nada, o incluso porque no puede. Pero no. En el fondo, aunque no lo quieras aceptar, sabes que es porque cada día va pasando más de ti... Cada día te vas sintiendo peor, por él. Porque echas en falta vuestras conversaciones, sus motes dirigiéndose a ti, pero... y quién sabe a cuantas más les dirá lo mismo. Él jamás te ha dicho 'te quiero', y no se da cuenta de todos los que le dirías tú a lo largo del día. No se da cuenta de nada. No se da cuenta de que estás perdidamente enamorada de él, tampoco se da cuenta de que lo estás pasando tan mal, piensas que es un inútil que no sabe cómo hacerte más daño, aunque en el fondo dices: 'es inútil, pero lo quiero como a nadie más en el mundo'. No sabes cómo reaccionar. Ya no te contesta los mensajes. No te habla. Ahora ya sí que te has dado cuenta de que todas las advertencias de tus amigas, eran por algo. Sólo se preocupaban por ti. Porque sabían que si a ti te decía 'te quiero' no ibas a ser tú la única a la que se lo diría. Ya sabes toda la verdad, sabes que no ha sentido nada por ti, ni lo sentirá. Por muy distinto que sea a ti, lo sigues queriendo, e intentas creer que los polos opuestos, siempre se juntan. Pero no, en este caso no. Ya de una vez por todas, decides empezar a ignorarlo, evitarlo todo lo que puedas. Olvidarte de él, será la única y última opción que tienes para no seguir sufriendo. Entonces, es ahí, donde te das cuenta, que lo que realmente sientes, es IMPOTENCIA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario