¡Bienvenidos!

... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...

martes, 8 de octubre de 2013

No concordaban mucho.

No concordaban mucho. De hecho, casi nunca concordaban. Estaban siempre discutiendo, peleando, y se retaban uno al otro cada día. Les costaba ponerse de acuerdo. Él era la parte derecha de la cama y ella, la ventana. Él era de desfasar un sábado noche y ella de tardes de películas. No puedo decir que a pesar de sus diferencias, estaban locos el uno por el otro. Porque en esta historia, no tenían eso en común. Era ella la que estaba perdidamente enamorada de él. Y me gustaría decir todo lo contrario. Me gustaría decir que ella sería por la que él dejaría de llamar a tres por semana. Que ella sería aquella persona por la que él aprendería a bailar. Que ella es esa a la que llamaría un domingo cuando quisiera pasárselo bien, con la que compararía a todas las demás haciéndola sentir superior. Pero ahora, es ella la que debe aceptar que nunca lo va a tener del todo. Porque para él, su todo no es ella, es otra. Con él haces pactos que no se cumplen, y te jode, ¿verdad? Te jode saber que hagas lo que hagas, él siempre tendrá a alguien a quien llamar un domingo, alguien con quien comparar a todas las demás, y esa, no es tú. Porque él tendrá a muchas como ella, pero ella a nadie como él, y lo sabía. Por eso cree que aprendiendo a bailar o hablándole a todas horas, él creerá lo mismo. Y quizá, él, no quiera darse cuenta ahora pero, cuando se acaben los billetes a lugares remotos, los desfases del sábado noche, igual pueda entender que esa debería ser ella y no la que está a su lado realmente. Así que, chico, date prisa antes de perderla, porque ya has encontrado con quien quieres pasar tu 'para siempre'. Date prisa, chico, porque hace tiempo que su corazón dejó de latir. Hace tiempo que no le da a nadie el poder ni la fuerza para romperlo o, lo que es peor, para quererlo.










martes, 16 de julio de 2013

#CURSODEMONITORES2013 / GRACIAS.

A lo largo del curso, me he dado cuenta de que hay personas en esta vida que por suerte o por desgracia, he tropezado con ellas y me he parado a conocerlas con un poco más de atención. 
Durante la vida, se conocen a muchas personas diferentes, algunas te marcan y otras no, pero siempre de forma distinta. Todas las personas tienen algo que las hace especiales, ya destaquen por algo bueno, o por algo malo. 
Lo mejor que he podido hacer en estos 13 inolvidables días, es haberme detenido un momento a conocer a esa gente tan maravillosa. Y el mejor regalo, es saber que ha merecido la pena, porque esas personas realmente la merecen. Por eso, debo agradecer a todas esas personas, tanto monitores como alumnos de este curso, por haberse entretenido en conocerme un poquito más y, después de hacerlo, haberse mantenido a mi lado. Espero que todas las risas que hemos pasado juntos y las lágrimas que, al menos yo, he derramado, no se olviden nunca. GRACIAS, OTRA VEZ, POR SER COMO SOIS.

lunes, 24 de junio de 2013

Tu sonrisa pícara al verle feliz.

Nunca supe sonreír de verdad cuando estaba triste. Tampoco ahora. Estoy mal y no sé aparentar del todo que estoy bien. Pero no puedo acabar con todo esto, así, de repente porque me da miedo no verte nunca más sonreír. Así que he decidido aguantarme, sufrir, que al fin y al cabo, es lo que llevo haciendo toda mi vida, llorar de espaldas. Aunque sí, estoy harta de responder que estoy bien, cuando no puedo más. A veces nos imagino juntos, tardes paseando, que me invites a un helado, que me saques la lengua desde la otra acera cuando me ves, que me digas cosas bonitas, que el tiempo a tu lado se me haga cortísimo y que solo tenga ganas de acabar de hacer lo que estoy haciendo para verte. Sé que yo podría hacerte feliz, lo sé, es tan solo una intuición. Pero, también sé que no debo hacerme ilusiones porque, por desgracia, nunca te fijarás en mí...Y es ahí, cuando todo cobra vida otra vez. Cuando te das cuenta que nada tiene sentido sin esa persona. Tus sentimientos alocados de adolescente. Tu sonrisa pícara al verle feliz. Te sientes arrastrada hacia una sensación de felicidad y sufrimiento mutua. Feliz al verle hacer su vida, contento, lleno de alegrías. Pero triste al saber que esos labios no reclaman tu nombre y que nunca lo harán. Que su cuerpo nunca será abrazado por ti. Solo te queda el lejano recuerdo de su aroma al pasar. Su imagen y voz grabadas en tu mente día tras día y otros cuantos detalles que, por desgracia, de momento no podrás olvidar...






martes, 18 de junio de 2013

Queda prohibido no buscar la felicidad.

Queda prohibido no buscar la felicidad. Equivócate, mete la pata, estropea todo lo que esté a tu alrededor, cómprate un avión sin saber para qué, haz el ridículo sin importarte lo que la gente pensará, deja todo por un sueño. Está prohibido no tener ningún motivo por el que sonreír. Baila sola, canta esa canción que tanto te gusta todas las veces que te dé la gana, cómete el mundo y no dejes que el mundo te coma a ti. Queda prohibido ser negativa. No seas pesimista. Sueña. Jamás des por perdida la partida. Cree en ti. Lucha y ama hasta las cosas imposibles. Nunca dejes de intentar algo que realmente quieras conseguir. Cuando las heridas duelan, cúralas. Y recuerda, nada ni nadie es tan importante como para hacerte sufrir, ni pueden tener el privilegio de hacerte llorar. 

domingo, 26 de mayo de 2013

Felicitar a una de las personas más grandes del mundo. Felices 18.

Un día te prometí hacerte una entrada. ¿Lo recuerdas? Bien, pues lo prometido es deuda. Así que, aquí la tienes.
Han pasado tantas cosas desde entonces... Desde que lo nuestro terminó. Desde que perdimos todo lo que una vez tuvimos. Y sí, me encantaría poder contarte todas las cosas que me han pasado. Todas las cosas que han ocurrido, tanto buenas, si hay alguna, como malas. Porque en ti he podido confiar casi más que en cualquier otra persona. Porque sabía que, tanto al otro lado de la pantalla, como al otro lado del teléfono, ibas a estar escuchándome, prestando atención a cada palabra que te dijese. Porque sabía que eras una de las únicas personas que en momentos tan difíciles, ibas a poder con todo solo para intentar sacarme una sonrisa. Porque estaba segura de todo aquello. Hasta que, de repente, de un día para otro, todo eso se fue. Se terminó y sigo sin saber el porqué. Todos los 'buenos días' que te he dado y las 'buenas noches' que intenté darte. Todo eso y mucho más que pasamos, y ahora solo son recuerdos. Conversaciones que no olvidaré. Ponerte a pensar y saber que ya nada de eso volverá a ocurrir. Que nada volverá a ser como antes y derrumbarme otra vez. Pero, pese a todo, sigues siendo uno de mis mejores amigos. Sí, aunque ya no tengamos ningún lazo que nos una. Pese a todo esto, te sigo queriendo como si fueses alguien más de la familia. Alguien más que entró y jamás ha salido de mi vida. Eres alguien a quien le deseo lo mejor del mundo porque se lo merece. Y sí, hoy solo quiero decirte que felices 18. Que los disfrutes al máximo porque eres una de las mejores personas que existen y porque dieciocho años no se cumplen todos los días. También quiero que sepas que, aunque posiblemente me odies, me guardes rencor o lo que sea, sigo estando a tu lado. Sigo estando dispuesta a ayudarte las veces que lo necesites. Porque una amistad así, aunque no haya durado mucho, no la tiene cualquiera. También decirte que una vez más, la frase 'aprecia lo que tienes antes de que sea tarde' me ha dado otra buena lección. Porque no he sabido darte todo lo que te merecías mientras te tenía y ahora que ya no hablamos, me arrepiento. Duele darte por perdido, saber que ya no estás, pero ¿sabes qué es lo que más duele? Saber que todo eso es verdad. Y bueno, solo era eso. Solo era decirte que sigo estando las 24 horas del día al oro lado de la pantalla, del teléfono o de donde haga falta esperando a que vuelvas. A que vuelvas tú y aquella sonrisa que te caracterizaba. De verdad que te echo de menos. Gracias por todo lo que has hecho por mí. Espero que seas feliz y que, de vez en cuando, te acuerdes tanto de mí, como yo de ti. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

martes, 30 de abril de 2013

Momentos en los que te derrumbas.

Y piensas: "Hay muchas cosas que, quizás, tú no sepas. Cosas de las que, quizás, no quieras darte cuenta o cosas a las que no le diste importancia en su momento. 
Cuando algo muere, muere por algún motivo. Incluso por varios. Pareces conocer solo uno de ellos. Y ahora que hay esperanzas de vida, que puede que todo resucite otra vez, uno de esos motivos vuelve a salir a flote. Mi cabeza es como un disco. Se raya, se raya, se raya y se raya. Y mi corazón, tan frágil como un cristal, el primero que lo coja en manos y no sepa cuidarlo, lo romperá en mil pedazos. 
No estoy dispuesta a perder mi vida, ni un solo segundo de ella. Todos y cada uno de los instantes que la forman, son muy valiosos o, al menos, eso pienso ahora. Ya me arrepiento de haber gastado muchos de los momentos que gasté y ahora no quiero tropezar otra vez con la misma piedra. 
¿Qué hago? ¿Hay algún camino por el que me pueda perder y que nunca jamás nadie me encuentre? ¿Realmente puedo fiarme de los que me rodean? ¿Puedo creer en que todos los 'te quiero' sean sinceros? ¿Puedo realmente disfrutar de mi vida? ¿PUEDO SER FELIZ DE UNA VEZ?"
Pero, ¿de verdad piensas que diciendo todas esas cosas en tu interior te estás ayudando? ¿Crees que alguien te oirá y te quitará ese dolor que vas almacenando día tras día? Yo creo que no. Creo que lo único que puedes hacer es aparentar ser feliz hasta que algún día puedas serlo de verdad, solamente por los demás, para no preocupar a los de tu alrededor, nada más. Y bueno, también supongo que tendrás que ir controlando tus pensamientos poco a poco, hasta que veas que es una gran tontería estar todos los días comiéndote la cabeza por cosas tan sin sentido como estas habiendo un montón de problemas muchísimo más graves que el tuyo por el mundo. No pienses solo en ti. No seas egoísta y sonríe. Ya no solo porque te lo mereces, sino porque los que de verdad te quieren se lo merecen aún más.

domingo, 7 de abril de 2013

Y lo tendrás SIEMPRE ahí.

Siempre acabo preguntándome a mí misma '¿Por qué nos preocupamos tanto por las personas que nos rodean y nos descuidamos a nosotros mismos?' La gran mayoría de las veces, esas personas no darían ni un duro por ti y si ponen su mano para que te levantes, sería durante un límite corto de tiempo. Al final, acabarían yéndose. Otras se desenmascararían y te traicionarían de tal manera que la ira y la rabia te correría por dentro, te herviría la sangre y provocaría que no volvieses a fiarte de nadie ni a preocuparte por nadie durante un tiempo. Cuando te das cuenta de que le has dado importancia a personas que no merecían ni respirar el mismo aire que tú, es cuando, inconscientemente, tu escudo se fortalece un poco más y te sientes más fuerte a medida que pasan los segundos. Sin necesidad de venganza, sin necesidad de hacer a alguien lo que te hizo a ti. Mucha gente ya es alguien que se ha dado cuenta de que cansa dar tanto sin recibir nada a cambio y, justo en ese momento, descubres quién eres en realidad. Eres consciente de que vales mucho más que el resto. No te preocupes por lo que ocurra ahora y te duela, dentro de un tiempo tan solo serán recuerdos borrosos del pasad. Ahora, mantente firme y con la cabeza bien alta. Saca pecho y estate dispuesto a recibir cualquier golpe que la vida te dé, porque puede que en el momento en el que menos te lo esperes, alguien te confiará su mano fiel de la que podrás sostenerte sin miedo. Alguien que esperará siempre a levantarte y lo tendrás ahí para ayudarte. Pero, ¿sabes lo más importante de todo? Que a ese alguien, lo tendrás siempre ahí. SIEMPRE.


Felices dieciséis, princesa.

¡Buenas noches! Sé que hace bastante que no escribo, pero hoy lo voy a hacer. ¿Que para qué? Pues para felicitar a una gran amiga. Felicidades princesa, y sobre todo, FELICES 16.
Celia, empezaré diciéndote que te quiero. Sí, te quiero. Pero no porque seas mi amiga, sino porque eres tú. Porque eres esa persona que todo el mundo está buscando y no encuentra. ¿Y sabes por qué? Porque te tengo yo. Eres esa persona que sabe cómo hacerme feliz con una mirada, cómo sacar mi vergüenza y sonrojarme, cómo estar en silencio escuchando todas las estupideces que digo y tan solo, con levantar la ceja, como solo tu sabes, hacerme reír. Sabes con qué cosas me enfado, pero luego sabes hacer que lo olvide. Sabes quererme y hacer que te quiera. Sabes cómo vivir momentos inolvidables conmigo para hacer que jamás los olvide, ni a nuestros recuerdos ni a ti. Porque ya son muchísimos años juntas y sabes que nos quedan muchísimos más. Que aunque no me lo digas muy a menudo, sé que me quieres. Lo sé por esa mirada tan tímida que me echas de vez en cuando, o cuando simplemente me dices 'qué tonta eres...' Que contigo muchas cosas no salen bien, pero es que sin ti, no podrá salir NADA bien. Y sí, repito lo de nuestros enfados. Que mentiría si dijera que alguna vez no nos hemos enfadado, o me han entrado ganas de cogerte y estrangularte, pero gracias a eso, me he dado cuenta de que te quiero muchísimo y que eres alguien increíble para mí. Que nunca estarás sola pequeña, porque siempre me tendrás aquí, a tu lado para todo lo que necesites. Sabes que en el lugar que sea, y cuando sea, me vas a tener ahí, dispuesta a ayudarte con lo que sea. Me faltarían vidas para darte las gracias por todo. Por todo lo que he aprendido contigo, y por lo que he dejado de aprender. Me conoces más que nadie, sabes lo que me gusta y lo que no, lo que odio y lo que no odio, lo que admiro y a quién admiro, sabes cuando siento algo y cuando no. Con cualquier gesto que haga, ya sabes lo que me pasa y eso me encanta. Me encanta porque nadie sabe hacerlo tan bien como tú. Y de verdad, gracias. Gracias por hacerme reír cuando creía que ya no podía. Me has ayudado a hacer cosas que ni me imaginaba que sería capaz de hacer. Siempre has estado a mi lado, nos hemos hecho enfadarnos mutuamente y lo hemos sabido arreglar todas esas veces. Me has enseñado que no todo es como se ve. Me has hecho abrir los ojos para ver que la gente no es como yo creo. Que puede que piense algo, pero en realidad no es así, porque solo pienso lo que quiero ver. Intentas explicármelo mil veces pero nunca te hago caso. No sé quién tendrá razón de las dos, solo sé que, por ser distintas, por ser tan diferentes, somos tan amigas. Que los opuestos se atraen. Solo tú sabes que soy como una niña pequeña que no quiere ponerse el casco para subirse a la bici, y hasta que no cae y se hace daño, no aprende. Me escuchas cuando necesito hablar, cuando no sé qué hacer, cuando necesito tu opinión, cuando me enfado con alguien. También debo decirte que lo siento. Siento todas las veces que me pongo cabezota y no te entiendo. Quiero que siempre confíes en mí como yo confío en ti. Que contigo puedo ser como soy en realidad sin importarme como va a ser tu reacción o lo que puedas llegar a pensar de mi. Gracias por esas tardes de risas que hemos pasado, tardes inolvidables, tardes de depresiones, que aunque vayamos a sentarnos a un banco del parque o donde sea, soy la chica más feliz del mundo solo por estar contigo. Por todo esto y mucho más, te quiero como a una hermana. ¿Qué digo una hermana? No. Como algo mucho más que eso. Eres indescriptible, mi reina. Y ahora, solo te pido que sonrías. Hazlo por mí, por ti y por todos los que te rodean. Disfruta de tus dieciséis, pequeña y felicidades otra vez. LittleCrazies forever.




miércoles, 20 de febrero de 2013

Y de repente, un día como otro cualquiera, te hundes.

Y de repente, un día como otro cualquiera, te hundes. Te hundes por haber perdido a esa persona que tanto te quería. Te hundes porque sabes que nunca más oirás todas las cosas bonitas que te decía, todas las cosas que hizo por ti, todos sus 'te quiero' y todo lo que insistía por oírte decir un sí. Sabes que echarás de menos todo eso, sabes que has sufrido por él, pero también debes saber que siempre hay que intentar quedarse con las cosas buenas. Que todo lo malo tiene un lado bueno. Que después de la tormenta, siempre llega el Sol y que para que haya un arco iris, primero tiene que haber lluvia. Las cosas son así. No me preguntéis porqué, pero lo son. Y no podemos hacer nada de nada para cambiarlas. ¿Creéis que lo mejor para los dos es dejarlo en un 'nos dejamos de hablar'? No. Así no conseguiréis nada. Primero hablar, aclarar todo lo sucedido, arreglarlo y empezar de cero que a veces es lo que mejor le sienta a uno. Que quizá el destino no os haya unido a los dos, pero lo que el destino seguro que sí quiere es que no os perdáis el uno al otro, que no perdáis esa amistad que habéis tenido. Pensad que debéis estar juntos aunque cada uno haga su vida por separado. Que cada uno de vosotros encontrará a otra persona con la que conectará y es por eso por lo que debéis arreglaros. Alegraros uno por el otro y el otro por el uno. Ayudaros mutuamente, pelearos pero volveros a perdonar y así sucesivamente. No dejéis que otro simple enfado, discusión o decepción os arruine la amistad. No dejéis que un simple 'olvídate de mí' pueda con vosotros. No dejéis de luchar, pero siempre siempre, por una amistad. No dejéis de echaros de menos cada instante en el que no habláis.

lunes, 11 de febrero de 2013

Valora a las personas que siempre están a tu lado.

No dejes que nadie te quiera solo por tu exterior, por tu físico. Haz que se enamoren de ti por como eres por dentro, por tu personalidad y carácter. Que nadie te manipule. Que nadie te diga cómo eres, si eres guapa, fea, baja, alta, gorda, delgada, porque tú sabes mejor que nadie lo que eres y lo que no. Que a la persona que de verdad te quiera, todos esos defectos le dará completamente igual. Porque las personas que de verdad merecen la pena se cuentan con los dedos de la mano, y en vez de intentar joderte la vida, intentarán que sonrías día tras día. Intentarán que todas las lágrimas que caigan de tus ojos sean de felicidad, emoción o ilusión y no por tristeza ni mucho menos. Valora a esas personas. Porque a veces nos afecta más lo que piensa y dice la gente que no nos conoce de nada, que la que SIEMPRE está a nuestros lado. Recordad: Echad solo de menos a esas personas nunca te fallan, y cuando lo hacen, se acuerdan de pedirte perdón.

jueves, 7 de febrero de 2013

Reírte sola y sin motivos.

Reírte sola y sin motivos, recibir una llamada de una persona que hace tiempo que no ves, estar durmiendo y escuchar como llueve fuera, sacar un nueve o un diez en un examen, que los profesores falten a primera hora o a última, escuchar tu canción favorita en la radio, que te pregunten qué tal el día porque se preocupan por ti, escuchar canciones antiguas que te recuerden a buenos momentos, ver fotos viejas y reírte de ti, abrir alguna red social y que mil personas te saluden, escuchar que hablan bien de ti, encontrarte dinero de vez en cuando, que te envíen sms a las 12 de la noche el día de tu cumpleaños felicitándote o, por lo menos, intentando ser la primera persona en hacerlo, que alguien te quiera, pero sobre todo, que alguien te diga que te quiere es una de las cosas que más levantan el ánimo. Una de las pocas cosas que más felices nos hacen, o al menos, eso creemos. Porque en realidad, nosotros mismos somos nuestras propias máquinas de la felicidad.

domingo, 3 de febrero de 2013

No tengas miedo a nada.

Hoy me han preguntado que qué se siente al estar enamorada. Podría responder diciendo que sientes mariposas en el estómago, que estás todos los días medio atontada... Pero yo no soy de tópicos. Así que, prefiero responder que lo que sientes realmente, es a él. A esa persona. Que él se convierte en tu pilar fundamental para subsistir y que en el día que más jodida estás, en los días que lo único que te apetece es estar sentada sin hacer ni decir nada, llega él y te abraza y en ese instante, crees ser inmune a cualquier problema. Con una mirada sientes que puedes atrapar el tiempo y meterlo en la caja donde guardas tus miedos y temores. A lo mejor, te acojona sentir todo esto, y a que si te sientes así ahora, es porque has conocido el desamor o has conocido al gilipollas de turno que te hizo derramar lágrimas y malgastar días. Sí, y tu mayor miedo será que él pueda convertirse en otro al que olvidar. Pero conforme los días pasen, y compartas risas y complicidad con esa persona, entenderás que por mucho miedo que sientas, él estará ahí para recordarte que, entre tantas complicaciones, le tendrás a tu lado y no permitirá que nadie te haga daño e intente destruirte. No tengas miedo a nada, y vívelo todo lo que puedas con él. Que la vida está para eso, para aprovechar todos los momentos que se nos vengan encima.


Que no puedo estar sin ti.

A pesar de todo, sigo enganchada a ti. No te puedo olvidar; eres como la droga más jugosa, más atractiva. Pero aún así, estás tan distante... Es como si yo fuera invisible para ti. Vuelve junto a mí y te haré ser otra vez el chico más feliz del mundo. Vuélveme a entregar ese amor que me diste una vez, y no supe aprovecharlo. Te juro que me muero. Me muero sin tus besos, sin tu mirada que es igual a las demás, sí, pero que a mí me transmite algo diferente, sin tus manos, porque si no me agarran me siento desprotegida. Necesito volver a tener todo eso. Todo eso que un día me entregaste, y quiero volver a recibir. 
Que te quiero. Que ya no puedo estar sin ti.

miércoles, 23 de enero de 2013

El mejor truco que sirve es seguir y sonreír.

Puedes sentirte sola y estar en medio de un millón de personas, puedes gritar y que nadie te oiga, o preguntar y que nadie te conteste. Querer y no tener; luchar y no conseguir; pelear y no ganar; dar y no recibir. Pero... ¿Sabes qué? Habrá otros momentos en los que estés sola pero te sientas rodeado de mil personas que te quieran. Sin decir nada, alguien sabrá que las cosas no van bien e intentará ayudarte. Sin preguntar, te dirán lo que necesitas oír, conseguirás cosas sin luchar, sobre todo, aquellas que no quieras, y ganarás batallas sin dejarte la piel en el camino. Recibirás sin tener que dar nada a cambio. Y después de todo esto, alguien te enseñará que el único truco que sirve es seguir y sonreír pase lo que pase.

Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.

Sonreír sin que te apetezca, mentir para no hacer daño a las personas que te quieren, fingir y hacerte el/la idiota cuando realmente sabes que te están engañando y muchas otras cosas que hacemos sin saber el porqué. ¿Realmente merece la pena hacer todas estas cosas que solamente hacemos porque es lo que se debe hacer? ¿No creéis que es mejor hacer lo que nos apetezca, lo que queramos en ese determinado instante?  Basta de esconder nuestros miedos solo por no saber que opina la gente de nosotros. Basta. ¿Por qué seguimos haciendo lo que hace todo el mundo si luego decimos que nadie es igual que nadie? No sé xi me explico, pero no tengais miedo, y aprender a ser más consecuentes. Haced lo que realmente vosotros queráis y no lo que debáis o no hacer. Porque, quién sabe, quizá, la verdadera clave de la libertad y la felicidad la encontremos cuando ríamos porque podamos, y lloremos cuando lo necesitemos.

jueves, 17 de enero de 2013

Nunca digas 'de este agua no beberé'.

Duele amar a alguien y no ser correspondidos, pero lo que es más doloroso es amar a alguien y nunca encontrar el valor suficiente para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez sea Dios, o el destino, el que quiere que nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin, cuando la conozcamos, sepamos estar agradecidos por ese maravilloso regalo. Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a alguien que significa todo y, al final, te acabas dando cuenta de que no era para ti y lo tienes que dejar ir. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, o al menos eso dicen, pero algunas veces miramos tanto tiempo hacia aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se acaba de abrir ahora mismo frente a nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos. No es seguro eso de que por mucho empeño que pongas en dar amor a alguien, te correspondan, pero no esperes que te correspondan, solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona. Que si no se da cuenta de lo que tiene delante, ignóralo y sé feliz. Porque aunque el amor en el corazón de esa persona no haya crecido, aplaude, porque creció en el tuyo. Hay cosas que te encantaría oír y que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo o sorda para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón. Nunca digas adiós si todavía quieres tratar con alguien o algo. Nunca te des por vencido si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no puedes dejarla ir. Nunca digas 'de este agua no beberé' porque puedes acabar bebiéndote el charco entero.

martes, 15 de enero de 2013

Gente que merece la pena.

Tener gente que te quiera de verdad es la cosa más preciosa del mundo. Gente que te apoye en todo lo que hagas. Gente que te pare los pies cuando no debas hacer algo. Gente que te ayude en todo lo que está en sus manos e, incluso, en lo que no. Gente que hace lo posible por ver una sonrisa puesta en nuestras caras. Gente que realmente se preocupa por nosotros y no fingen hacerlo. Gente que te regañe cuando creen que estás cometiendo errores y hasta gente que daría su propia vida por ti. Sí, esas personas será los más bonito que en la vida conocerás. Porque ellos son los que jamás os dejarán tirada, los que estarán siempre a vuestro lado, os guste o no. Los que harán cualquier tontería por haceros reír a carcajadas y sobre todo, los que no opinan nada malo sobre vosotros, ni siquiera a vuestras espaldas. Esas personas, esa gente es la que de verdad vale la pena, por la que merece seguir levantándote día a día, luchando o haciendo cualquier cosa, mientras todo eso lo hagamos por ellas. Toda esa gente que te quiere, que se preocupa por tí, etc., es la gente que merece un 'GRACIAS' todos los días de vuestra vida. No intentéis jugarosla, porque el día menos esperado podréis perderla y, creedme, os acabaréis arrepintiendo. Por eso, seguir todos sus consejos porque siempre os lo dirán para bien, intentad creerlos en todo y sobre todo, quererlos como a nadie en la vida, por que sí, esas personas, esa gente, son las que siempre estarán a tu lado, y claramente, tú al suyo.

lunes, 14 de enero de 2013

Para Lucía, de Zaragoza.

Me has preguntado si los príncipes azules existen. En mi opinión, no. Creo que no existen. Las películas y demás, nos hacen creer que, como si fuésemos princesas, encontraremos a nuestro príncipe. Aquel que solo nos conoce de un día o menos, y ya está enamorado de nosotras. Aquel que lucha y daría hasta su vida por ti. Que mataría solo por verte sonreír o que iría a la Luna y te bajaría una de aquellas altas estrellas. Creo que esos príncipes a los que todo el mundo está acostumbrado a ver en cuentos, no existen. Los que sí que posiblemente existan son los chicos normales que el día menos esperado se enamoran de una chica. Y esa chica, que ellos tratarán como princesa, los hará príncipes quieran o no. Porque el amor, hace con las personas lo que quiere. Porque nadie sabe lo que nos pueda hacer pasar, sufrir o mucho menos, lo que el amor, nos pueda obligar a hacer por alguien a quien realmente amamos. Por eso, es mejor pasar por todos los sapos que podamos para que, finalmente, de un sapo, hagamos el 'príncipe' que tanto hemos deseado encontrar.


Vive de tus sueños.

No digo que nadie quiera dejar de recordar, simplemente que hay cosas que es mejor dejar en el olvido, en el pasado. ¿No creéis?
Así, todas esas rayadas que en un pasado tuvimos, las dejaremos en sonrisas, las peleas con amigos, en nuevas amistades y tantas otras cosas malas que nos ocurrieron, comenzarían a ser recuerdos basados en momentos únicos e irremplazables, porque de ellos, aprendimos. Cuando somos pequeños, nuestra única preocupación es que no nos encontraran jugando al escondite o conseguir algo de chocolate o alguna golosina después de hacer algo bien; pero, ahora que somos, la mayoría, personas con, al menos, dos dedos de frente, nos damos cuenta de que la vida no es como nos la pintan en los cuentos. Aquí, no hay príncipes azules que nos digan que nos aman y que no nos mientan, o que sus 'para siempre' se cumplan. Aquí no hay princesas con coronas que sonrían siempre, las 24 horas del día durante los 365 días del año. Aquí, algunas se derrumban, aquí no hay ogros ni brujas, sino personas con orgullo o cosas mucho peores que hacen lo posible por destrozar la vida de los demás. Aquí no hay casas de chocolate, ni manzanas envenenadas, ni historias interminables. Aquí, hay camisetas de diferentes equipos de fútbol, casas de ladrillos y vidas cortas. En los cuentos, las parejas se conocen, se enamoran, se casan y... son felices y comen perdices. Pero en la vida real es más complicado: se conocen, se besan, se abrazan, se acarician, se dan la mano y finalmente acaban como ''amigos''.
Ya véis, este tipo de cosas es mejor no recordarlas, sino levantar la cabeza y seguir el camino. Porque la vida son dos días; uno para soñar, y otro para vivir de tus sueños, pero sin desperdiciar ninguno, no lo olvidéis.

sábado, 12 de enero de 2013

Valora las cosas pequeñas porque son las más grandes.

Tras pasar mil momentos, mil cosas, tanto buenas como malas, he llegado a aprender varias cosas. He aprendido que nadie es perfecto, pero que hay que querernos tal y como somos, y sobre todo, a aceptar a los demás tal cual; con sus muchas virtudes y sus muchos defectos. He aprendido que no hay que juzgar a la gente sin conocerla primero, porque bien es cierto que las apariencias engañan. Hay que pararse a conocer a la gente, aunque a veces, duela ver como en realidad son. También he aprendido que hay que intentar querernos a nosotros mismos, aunque solo sea un poquito. Que hay que disfrutar, a pesar de la situación en la que uno esté. Hay que seguir adelante, con una sonrisa en la cara y con unas ganas enormes de comerse el mundo. También he aprendido a no dejarme llevar por mis impulsos, aunque me cueste. He aprendido a confiar, pero también a intentar hacerlo con cuidado porque a veces confiamos de más en personas que no lo merecen. He aprendido a valorar más a mi gente, sí, esa gente capaz de aguantarme las 24 horas del día sin pedir nada a cambio. Estamos acostumbrados a que estén ahí y nunca les demostramos lo agradecidos que estamos. He aprendido a escuchar, porque todos oímos mucho, pero poca gente escucha. He aprendido que no es bueno guardárselo todo dentro; sufrir en silencio nunca fue bueno. Hay que soltarlo todo, a pesar de lo que nos cueste. Desahogarnos con gente que nos quiera e intentar seguir sus consejos porque te los dirán por tu bien. He aprendido a disfrutar, a valorar las cosas pequeñas, puesto que son en realidad las cosas más grandes. Me he dado cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y que hay que saber aprovecharlo. Recordad: se trata de vivir el presente y hacer tan bonito que merezca la pena recordarlo.

Sigue luchando, no te rindas.

No voy a malgastar mi tiempo mirando al pasado. No pienso volver a pararme a pensar en lo que ya pasó o en lo que pudo haber pasado. Ya nada puedes hacer por él. Solo sigue hacia delante, luchando por lo que realmente vale la pena, por lo que te gusta de verdad, porque aunque ahora lo veas muy negro, el día menos pensado todo se volverá claro y verás que las cosas no son tan difíciles como nosotros las imaginamos. Ten esperanzas en el futuro, sigue luchando, no te rindas, el tiempo te enseñará que pone a cada uno en su lugar.

jueves, 10 de enero de 2013

La felicidad.

• Definición de felicidad: según la Real Academia Española de la Lengua, la felicidad es un estado de ánimo que se alcanza cuando adquirimos un bien.
 Pero para algunas personas, la felicidad puede representarse por medio de una sonrisa. En muchos casos, la gente se piensa que todo aquel que sonríe es feliz, pero yo pienso que no es así. Que la felicidad no se basa en sonreír o no, y que en muchas ocasiones, a pesar de sonreír, podemos notar que el mundo se nos viene encima. Para mí, la felicidad no es un estado de ánimo permanente. Se trata de momentos en los que me encuentro a gusto, orgullosa de mí misma y con la gente de mi alrededor. Momentos que se hacen especiales por cualquier tontería, palabra o gesto. Esos, son momentos que te hacen olvidar cualquier cosa, cualquier problema. Creo que la felicidad no se busca, que llega por sí misma en el lugar y momento adecuado. También creo que no se mide, ni se guarda, simplemente se disfruta cuando la tenemos y la añoramos cuando desaparece. Chicos, la felicidad es más que una simple reacción del cerebro, es más que una sonrisa, al menos, para mí.



Gracias a esas personas que valen tanto la pena.

¿Conocéis alguno de vosotros a esas personas que solo las conocéis de unos cuantos días pero, a la vez, son las que más confianza y compresión os aportan? Bien, pues yo sí. No la conozco de hace mucho pero hasta ahora me ha demostrado muchísimo más que otras personas a las que conozco prácticamente de toda la vida. Es fascinante como alguien tan extraño, tan desconocido, de un día para otro puede ser una de las personas a las que más cariño tienes. Una de esas personas que te dicen 'puedes desahogarte conmigo siempre que quieras', de esas que hacen lo que sea por solo verte sonreír. Y puede que no la veas mucho, o que no hables en persona mucho con ella, pero solo con saber que la tienes ahí para lo bueno y lo malo, te conformas. Es como saber que aunque todo el mundo esté en contra tuya, ella que será la única que te apoye, te comprenda, te ayude y sobre todo, te saque sonrisas fácilmente. Sí, esas personas son a las que me refiero. Son las que realmente merecen la pena conocer. Esas personas son por las que debemos dar gracias porque existen y sigan existiendo porque, al fin y al cabo, son las que mejor nos acabarán conociendo y las que mejor nos harán sentir. GRACIAS. Y os ruego, a los que no conocéis personas así, que las busquéis, no esperéis a que os encuentren ellas porque os llevará una vida encontrarlas, ya que como ellas hay muy pocas. De verdad, no hay mucha gente que valga tanto la pena.


martes, 8 de enero de 2013

Entrada dirigida a Alba, de Valencia.

Esta entrada va para Alba; una chica que me envió hace unos días un correo diciéndome lo que le ocurría y no he tenido mucho tiempo de contestarle.
Alba, es realmente fácil empezar de nuevo aunque no te lo parezca, es fácil pasar página, ver como ya esa persona no está a tu lado de esa forma en la que antes sí estaba. Supongo que el destino es así y que por algo hizo lo que te ha ocurrido. 'Iba a terminar siendo un final feliz, pero al final acabó en tristeza' me dices en tu correo, ¿no? Pues no. Realmente no acabó en nada. No te arrepientas de nada de lo que hiciste porque tú no tuviste la culpa, no te arrepientas de nada de lo que sentiste ni te arrepientas de nada en esta vida. Si algo pasa, si algo sucede, será porque algo lo quiso así y no tienes porqué sentirte culpable, pequeña. Mucho ánimo y me irás contando todo lo que quieras. Un beso desde Toledo.

Hoy brindaremos.

Hoy vamos a brindar. Sí, vamos a brindar por ellos. Por los que dijeron 'no me gusta' y terminaron juntos y muy enamorados. Por las personas que ya no están a nuestro lado, y también por las que siguen con nosotros y le dan sentido a nuestras vidas. Por esas personas que nos tuvieron y no nos valoraron. Por esa persona que te llamaba 70 veces al día y hoy ni te saluda al verte. Por esas personas que quieren joderte la vida y lo que logran es hacerte reír. Porque un día cada quien, recibirá lo que se merece. Por todos esos consejos que le sirven a otros menos a nosotros mismos. Y sobre todo, por esos amores que dejaron huella y no quisieron quedarse para siempre... La vida nos derriba y nos lastima, pero también nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Por todos los aciertos y errores que cometemos y cometeremos en lo que nos queda de vida. ¡CHIN, CHIN!

Feliz año nuevo a todos.

Se me olvidó despedirme por aquí del 2012, aunque sinceramente no tenía muchas ganas de hacerlo. No ha sido un buen año para mí, aunque ha habido de todo; llantos, pero a la vez risas, sueños, esperanzas, enfados, discusiones, dolor, hospitales, y un montón de cosas más. Pero, de este año, me llevo sólo las cosas buenas. Por ejemplo, haber podido estar con mi familia y amigos, con las personas que quiero y me quieren, aunque se haya ido uno de los más grandes. Sé que está en un sitio mejor. 
Hoy, vengo dando el año nuevo a todos aunque sea un poco tarde y animándoos para hacer de este 2013 un año mejor para todos. Algunos dicen 'sonreír es la clave de la felicidad' pero no, la clave de la felicidad, sin duda alguna es ser feliz, porque sacar sonrisas puedes hacerlo incluso en los momentos más duros. 
Así que chicos, ya sabéis, animaros y a ser lo más felices que podáis este año, y bueno, el siguiente, y el siguiente también y así sucesivamente. Yo seguiré exponiendo mis ideas en este pequeño blog, siguiendo hacia delante, y ya sabéis que respondo correos electrónicos a la gente que tenga algún problema y necesite ayuda. Preferiblemente por gmail : angelasmloveyou@gmail.com 
Muchas gracias a todos. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Sal y cómete el mundo.

Camino sola, a paso firme, con la cabeza bien alta y con la mirada al frente. Por dentro estoy deshecha, pero no voy a permitir que eso se refleje por fuera, o al menos intentaré que no suceda.
Tengo los ánimos por los suelos, pero para no pisarlos, uso grandes tacones. La vida me da la espalda, pero pienso continuar. El día es gris, pero casualmente llevo gafas de sol. No me apetece nada, pero sonrío. El tiempo pasa deprisa, muy deprisa, pero intento aprovechar todos y cada uno de los momentos. Prefiero quedarme en casa, pero no lo voy a hacer. Saldré y me comeré el mundo. Porque, al fin y al cabo, si yo no lo hago, nadie lo hará por mí...