¡Bienvenidos!
... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...
lunes, 24 de junio de 2013
Tu sonrisa pícara al verle feliz.
Nunca supe sonreír de verdad cuando estaba triste. Tampoco ahora. Estoy mal y no sé aparentar del todo que estoy bien. Pero no puedo acabar con todo esto, así, de repente porque me da miedo no verte nunca más sonreír. Así que he decidido aguantarme, sufrir, que al fin y al cabo, es lo que llevo haciendo toda mi vida, llorar de espaldas. Aunque sí, estoy harta de responder que estoy bien, cuando no puedo más. A veces nos imagino juntos, tardes paseando, que me invites a un helado, que me saques la lengua desde la otra acera cuando me ves, que me digas cosas bonitas, que el tiempo a tu lado se me haga cortísimo y que solo tenga ganas de acabar de hacer lo que estoy haciendo para verte. Sé que yo podría hacerte feliz, lo sé, es tan solo una intuición. Pero, también sé que no debo hacerme ilusiones porque, por desgracia, nunca te fijarás en mí...Y es ahí, cuando todo cobra vida otra vez. Cuando te das cuenta que nada tiene sentido sin esa persona. Tus sentimientos alocados de adolescente. Tu sonrisa pícara al verle feliz. Te sientes arrastrada hacia una sensación de felicidad y sufrimiento mutua. Feliz al verle hacer su vida, contento, lleno de alegrías. Pero triste al saber que esos labios no reclaman tu nombre y que nunca lo harán. Que su cuerpo nunca será abrazado por ti. Solo te queda el lejano recuerdo de su aroma al pasar. Su imagen y voz grabadas en tu mente día tras día y otros cuantos detalles que, por desgracia, de momento no podrás olvidar...

Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario