¡Bienvenidos!
... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...
sábado, 12 de enero de 2013
Valora las cosas pequeñas porque son las más grandes.
Tras pasar mil momentos, mil cosas, tanto buenas como malas, he llegado a aprender varias cosas. He aprendido que nadie es perfecto, pero que hay que querernos tal y como somos, y sobre todo, a aceptar a los demás tal cual; con sus muchas virtudes y sus muchos defectos. He aprendido que no hay que juzgar a la gente sin conocerla primero, porque bien es cierto que las apariencias engañan. Hay que pararse a conocer a la gente, aunque a veces, duela ver como en realidad son. También he aprendido que hay que intentar querernos a nosotros mismos, aunque solo sea un poquito. Que hay que disfrutar, a pesar de la situación en la que uno esté. Hay que seguir adelante, con una sonrisa en la cara y con unas ganas enormes de comerse el mundo. También he aprendido a no dejarme llevar por mis impulsos, aunque me cueste. He aprendido a confiar, pero también a intentar hacerlo con cuidado porque a veces confiamos de más en personas que no lo merecen. He aprendido a valorar más a mi gente, sí, esa gente capaz de aguantarme las 24 horas del día sin pedir nada a cambio. Estamos acostumbrados a que estén ahí y nunca les demostramos lo agradecidos que estamos. He aprendido a escuchar, porque todos oímos mucho, pero poca gente escucha. He aprendido que no es bueno guardárselo todo dentro; sufrir en silencio nunca fue bueno. Hay que soltarlo todo, a pesar de lo que nos cueste. Desahogarnos con gente que nos quiera e intentar seguir sus consejos porque te los dirán por tu bien. He aprendido a disfrutar, a valorar las cosas pequeñas, puesto que son en realidad las cosas más grandes. Me he dado cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y que hay que saber aprovecharlo. Recordad: se trata de vivir el presente y hacer tan bonito que merezca la pena recordarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario