¡Buenas noches! Sé que hace bastante que no escribo, pero hoy lo voy a hacer. ¿Que para qué? Pues para felicitar a una gran amiga. Felicidades princesa, y sobre todo, FELICES 16.
Celia, empezaré diciéndote que te quiero. Sí, te quiero. Pero no porque seas mi amiga, sino porque eres tú. Porque eres esa persona que todo el mundo está buscando y no encuentra. ¿Y sabes por qué? Porque te tengo yo. Eres esa persona que sabe cómo hacerme feliz con una mirada, cómo sacar mi vergüenza y sonrojarme, cómo estar en silencio escuchando todas las estupideces que digo y tan solo, con levantar la ceja, como solo tu sabes, hacerme reír. Sabes con qué cosas me enfado, pero luego sabes hacer que lo olvide. Sabes quererme y hacer que te quiera. Sabes cómo vivir momentos inolvidables conmigo para hacer que jamás los olvide, ni a nuestros recuerdos ni a ti. Porque ya son muchísimos años juntas y sabes que nos quedan muchísimos más. Que aunque no me lo digas muy a menudo, sé que me quieres. Lo sé por esa mirada tan tímida que me echas de vez en cuando, o cuando simplemente me dices 'qué tonta eres...' Que contigo muchas cosas no salen bien, pero es que sin ti, no podrá salir NADA bien. Y sí, repito lo de nuestros enfados. Que mentiría si dijera que alguna vez no nos hemos enfadado, o me han entrado ganas de cogerte y estrangularte, pero gracias a eso, me he dado cuenta de que te quiero muchísimo y que eres alguien increíble para mí. Que nunca estarás sola pequeña, porque siempre me tendrás aquí, a tu lado para todo lo que necesites. Sabes que en el lugar que sea, y cuando sea, me vas a tener ahí, dispuesta a ayudarte con lo que sea. Me faltarían vidas para darte las gracias por todo. Por todo lo que he aprendido contigo, y por lo que he dejado de aprender. Me conoces más que nadie, sabes lo que me gusta y lo que no, lo que odio y lo que no odio, lo que admiro y a quién admiro, sabes cuando siento algo y cuando no. Con cualquier gesto que haga, ya sabes lo que me pasa y eso me encanta. Me encanta porque nadie sabe hacerlo tan bien como tú. Y de verdad, gracias. Gracias por hacerme reír cuando creía que ya no podía. Me has ayudado a hacer cosas que ni me imaginaba que sería capaz de hacer. Siempre has estado a mi lado, nos hemos hecho enfadarnos mutuamente y lo hemos sabido arreglar todas esas veces. Me has enseñado que no todo es como se ve. Me has hecho abrir los ojos para ver que la gente no es como yo creo. Que puede que piense algo, pero en realidad no es así, porque solo pienso lo que quiero ver. Intentas explicármelo mil veces pero nunca te hago caso. No sé quién tendrá razón de las dos, solo sé que, por ser distintas, por ser tan diferentes, somos tan amigas. Que los opuestos se atraen. Solo tú sabes que soy como una niña pequeña que no quiere ponerse el casco para subirse a la bici, y hasta que no cae y se hace daño, no aprende. Me escuchas cuando necesito hablar, cuando no sé qué hacer, cuando necesito tu opinión, cuando me enfado con alguien. También debo decirte que lo siento. Siento todas las veces que me pongo cabezota y no te entiendo. Quiero que siempre confíes en mí como yo confío en ti. Que contigo puedo ser como soy en realidad sin importarme como va a ser tu reacción o lo que puedas llegar a pensar de mi. Gracias por esas tardes de risas que hemos pasado, tardes inolvidables, tardes de depresiones, que aunque vayamos a sentarnos a un banco del parque o donde sea, soy la chica más feliz del mundo solo por estar contigo. Por todo esto y mucho más, te quiero como a una hermana. ¿Qué digo una hermana? No. Como algo mucho más que eso. Eres indescriptible, mi reina. Y ahora, solo te pido que sonrías. Hazlo por mí, por ti y por todos los que te rodean. Disfruta de tus dieciséis, pequeña y felicidades otra vez. LittleCrazies forever.

No hay comentarios:
Publicar un comentario