Y piensas: "Hay muchas cosas que, quizás, tú no sepas. Cosas de las que, quizás, no quieras darte cuenta o cosas a las que no le diste importancia en su momento.
Cuando algo muere, muere por algún motivo. Incluso por varios. Pareces conocer solo uno de ellos. Y ahora que hay esperanzas de vida, que puede que todo resucite otra vez, uno de esos motivos vuelve a salir a flote. Mi cabeza es como un disco. Se raya, se raya, se raya y se raya. Y mi corazón, tan frágil como un cristal, el primero que lo coja en manos y no sepa cuidarlo, lo romperá en mil pedazos.
No estoy dispuesta a perder mi vida, ni un solo segundo de ella. Todos y cada uno de los instantes que la forman, son muy valiosos o, al menos, eso pienso ahora. Ya me arrepiento de haber gastado muchos de los momentos que gasté y ahora no quiero tropezar otra vez con la misma piedra.
¿Qué hago? ¿Hay algún camino por el que me pueda perder y que nunca jamás nadie me encuentre? ¿Realmente puedo fiarme de los que me rodean? ¿Puedo creer en que todos los 'te quiero' sean sinceros? ¿Puedo realmente disfrutar de mi vida? ¿PUEDO SER FELIZ DE UNA VEZ?"
Pero, ¿de verdad piensas que diciendo todas esas cosas en tu interior te estás ayudando? ¿Crees que alguien te oirá y te quitará ese dolor que vas almacenando día tras día? Yo creo que no. Creo que lo único que puedes hacer es aparentar ser feliz hasta que algún día puedas serlo de verdad, solamente por los demás, para no preocupar a los de tu alrededor, nada más. Y bueno, también supongo que tendrás que ir controlando tus pensamientos poco a poco, hasta que veas que es una gran tontería estar todos los días comiéndote la cabeza por cosas tan sin sentido como estas habiendo un montón de problemas muchísimo más graves que el tuyo por el mundo. No pienses solo en ti. No seas egoísta y sonríe. Ya no solo porque te lo mereces, sino porque los que de verdad te quieren se lo merecen aún más.
¡Bienvenidos!
... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...
martes, 30 de abril de 2013
domingo, 7 de abril de 2013
Y lo tendrás SIEMPRE ahí.
Siempre acabo preguntándome a mí misma '¿Por qué nos preocupamos tanto por las personas que nos rodean y nos descuidamos a nosotros mismos?' La gran mayoría de las veces, esas personas no darían ni un duro por ti y si ponen su mano para que te levantes, sería durante un límite corto de tiempo. Al final, acabarían yéndose. Otras se desenmascararían y te traicionarían de tal manera que la ira y la rabia te correría por dentro, te herviría la sangre y provocaría que no volvieses a fiarte de nadie ni a preocuparte por nadie durante un tiempo. Cuando te das cuenta de que le has dado importancia a personas que no merecían ni respirar el mismo aire que tú, es cuando, inconscientemente, tu escudo se fortalece un poco más y te sientes más fuerte a medida que pasan los segundos. Sin necesidad de venganza, sin necesidad de hacer a alguien lo que te hizo a ti. Mucha gente ya es alguien que se ha dado cuenta de que cansa dar tanto sin recibir nada a cambio y, justo en ese momento, descubres quién eres en realidad. Eres consciente de que vales mucho más que el resto. No te preocupes por lo que ocurra ahora y te duela, dentro de un tiempo tan solo serán recuerdos borrosos del pasad. Ahora, mantente firme y con la cabeza bien alta. Saca pecho y estate dispuesto a recibir cualquier golpe que la vida te dé, porque puede que en el momento en el que menos te lo esperes, alguien te confiará su mano fiel de la que podrás sostenerte sin miedo. Alguien que esperará siempre a levantarte y lo tendrás ahí para ayudarte. Pero, ¿sabes lo más importante de todo? Que a ese alguien, lo tendrás siempre ahí. SIEMPRE.
Felices dieciséis, princesa.
¡Buenas noches! Sé que hace bastante que no escribo, pero hoy lo voy a hacer. ¿Que para qué? Pues para felicitar a una gran amiga. Felicidades princesa, y sobre todo, FELICES 16.
Celia, empezaré diciéndote que te quiero. Sí, te quiero. Pero no porque seas mi amiga, sino porque eres tú. Porque eres esa persona que todo el mundo está buscando y no encuentra. ¿Y sabes por qué? Porque te tengo yo. Eres esa persona que sabe cómo hacerme feliz con una mirada, cómo sacar mi vergüenza y sonrojarme, cómo estar en silencio escuchando todas las estupideces que digo y tan solo, con levantar la ceja, como solo tu sabes, hacerme reír. Sabes con qué cosas me enfado, pero luego sabes hacer que lo olvide. Sabes quererme y hacer que te quiera. Sabes cómo vivir momentos inolvidables conmigo para hacer que jamás los olvide, ni a nuestros recuerdos ni a ti. Porque ya son muchísimos años juntas y sabes que nos quedan muchísimos más. Que aunque no me lo digas muy a menudo, sé que me quieres. Lo sé por esa mirada tan tímida que me echas de vez en cuando, o cuando simplemente me dices 'qué tonta eres...' Que contigo muchas cosas no salen bien, pero es que sin ti, no podrá salir NADA bien. Y sí, repito lo de nuestros enfados. Que mentiría si dijera que alguna vez no nos hemos enfadado, o me han entrado ganas de cogerte y estrangularte, pero gracias a eso, me he dado cuenta de que te quiero muchísimo y que eres alguien increíble para mí. Que nunca estarás sola pequeña, porque siempre me tendrás aquí, a tu lado para todo lo que necesites. Sabes que en el lugar que sea, y cuando sea, me vas a tener ahí, dispuesta a ayudarte con lo que sea. Me faltarían vidas para darte las gracias por todo. Por todo lo que he aprendido contigo, y por lo que he dejado de aprender. Me conoces más que nadie, sabes lo que me gusta y lo que no, lo que odio y lo que no odio, lo que admiro y a quién admiro, sabes cuando siento algo y cuando no. Con cualquier gesto que haga, ya sabes lo que me pasa y eso me encanta. Me encanta porque nadie sabe hacerlo tan bien como tú. Y de verdad, gracias. Gracias por hacerme reír cuando creía que ya no podía. Me has ayudado a hacer cosas que ni me imaginaba que sería capaz de hacer. Siempre has estado a mi lado, nos hemos hecho enfadarnos mutuamente y lo hemos sabido arreglar todas esas veces. Me has enseñado que no todo es como se ve. Me has hecho abrir los ojos para ver que la gente no es como yo creo. Que puede que piense algo, pero en realidad no es así, porque solo pienso lo que quiero ver. Intentas explicármelo mil veces pero nunca te hago caso. No sé quién tendrá razón de las dos, solo sé que, por ser distintas, por ser tan diferentes, somos tan amigas. Que los opuestos se atraen. Solo tú sabes que soy como una niña pequeña que no quiere ponerse el casco para subirse a la bici, y hasta que no cae y se hace daño, no aprende. Me escuchas cuando necesito hablar, cuando no sé qué hacer, cuando necesito tu opinión, cuando me enfado con alguien. También debo decirte que lo siento. Siento todas las veces que me pongo cabezota y no te entiendo. Quiero que siempre confíes en mí como yo confío en ti. Que contigo puedo ser como soy en realidad sin importarme como va a ser tu reacción o lo que puedas llegar a pensar de mi. Gracias por esas tardes de risas que hemos pasado, tardes inolvidables, tardes de depresiones, que aunque vayamos a sentarnos a un banco del parque o donde sea, soy la chica más feliz del mundo solo por estar contigo. Por todo esto y mucho más, te quiero como a una hermana. ¿Qué digo una hermana? No. Como algo mucho más que eso. Eres indescriptible, mi reina. Y ahora, solo te pido que sonrías. Hazlo por mí, por ti y por todos los que te rodean. Disfruta de tus dieciséis, pequeña y felicidades otra vez. LittleCrazies forever.
Celia, empezaré diciéndote que te quiero. Sí, te quiero. Pero no porque seas mi amiga, sino porque eres tú. Porque eres esa persona que todo el mundo está buscando y no encuentra. ¿Y sabes por qué? Porque te tengo yo. Eres esa persona que sabe cómo hacerme feliz con una mirada, cómo sacar mi vergüenza y sonrojarme, cómo estar en silencio escuchando todas las estupideces que digo y tan solo, con levantar la ceja, como solo tu sabes, hacerme reír. Sabes con qué cosas me enfado, pero luego sabes hacer que lo olvide. Sabes quererme y hacer que te quiera. Sabes cómo vivir momentos inolvidables conmigo para hacer que jamás los olvide, ni a nuestros recuerdos ni a ti. Porque ya son muchísimos años juntas y sabes que nos quedan muchísimos más. Que aunque no me lo digas muy a menudo, sé que me quieres. Lo sé por esa mirada tan tímida que me echas de vez en cuando, o cuando simplemente me dices 'qué tonta eres...' Que contigo muchas cosas no salen bien, pero es que sin ti, no podrá salir NADA bien. Y sí, repito lo de nuestros enfados. Que mentiría si dijera que alguna vez no nos hemos enfadado, o me han entrado ganas de cogerte y estrangularte, pero gracias a eso, me he dado cuenta de que te quiero muchísimo y que eres alguien increíble para mí. Que nunca estarás sola pequeña, porque siempre me tendrás aquí, a tu lado para todo lo que necesites. Sabes que en el lugar que sea, y cuando sea, me vas a tener ahí, dispuesta a ayudarte con lo que sea. Me faltarían vidas para darte las gracias por todo. Por todo lo que he aprendido contigo, y por lo que he dejado de aprender. Me conoces más que nadie, sabes lo que me gusta y lo que no, lo que odio y lo que no odio, lo que admiro y a quién admiro, sabes cuando siento algo y cuando no. Con cualquier gesto que haga, ya sabes lo que me pasa y eso me encanta. Me encanta porque nadie sabe hacerlo tan bien como tú. Y de verdad, gracias. Gracias por hacerme reír cuando creía que ya no podía. Me has ayudado a hacer cosas que ni me imaginaba que sería capaz de hacer. Siempre has estado a mi lado, nos hemos hecho enfadarnos mutuamente y lo hemos sabido arreglar todas esas veces. Me has enseñado que no todo es como se ve. Me has hecho abrir los ojos para ver que la gente no es como yo creo. Que puede que piense algo, pero en realidad no es así, porque solo pienso lo que quiero ver. Intentas explicármelo mil veces pero nunca te hago caso. No sé quién tendrá razón de las dos, solo sé que, por ser distintas, por ser tan diferentes, somos tan amigas. Que los opuestos se atraen. Solo tú sabes que soy como una niña pequeña que no quiere ponerse el casco para subirse a la bici, y hasta que no cae y se hace daño, no aprende. Me escuchas cuando necesito hablar, cuando no sé qué hacer, cuando necesito tu opinión, cuando me enfado con alguien. También debo decirte que lo siento. Siento todas las veces que me pongo cabezota y no te entiendo. Quiero que siempre confíes en mí como yo confío en ti. Que contigo puedo ser como soy en realidad sin importarme como va a ser tu reacción o lo que puedas llegar a pensar de mi. Gracias por esas tardes de risas que hemos pasado, tardes inolvidables, tardes de depresiones, que aunque vayamos a sentarnos a un banco del parque o donde sea, soy la chica más feliz del mundo solo por estar contigo. Por todo esto y mucho más, te quiero como a una hermana. ¿Qué digo una hermana? No. Como algo mucho más que eso. Eres indescriptible, mi reina. Y ahora, solo te pido que sonrías. Hazlo por mí, por ti y por todos los que te rodean. Disfruta de tus dieciséis, pequeña y felicidades otra vez. LittleCrazies forever.
miércoles, 20 de febrero de 2013
Y de repente, un día como otro cualquiera, te hundes.
Y de repente, un día como otro cualquiera, te hundes. Te hundes por haber perdido a esa persona que tanto te quería. Te hundes porque sabes que nunca más oirás todas las cosas bonitas que te decía, todas las cosas que hizo por ti, todos sus 'te quiero' y todo lo que insistía por oírte decir un sí. Sabes que echarás de menos todo eso, sabes que has sufrido por él, pero también debes saber que siempre hay que intentar quedarse con las cosas buenas. Que todo lo malo tiene un lado bueno. Que después de la tormenta, siempre llega el Sol y que para que haya un arco iris, primero tiene que haber lluvia. Las cosas son así. No me preguntéis porqué, pero lo son. Y no podemos hacer nada de nada para cambiarlas. ¿Creéis que lo mejor para los dos es dejarlo en un 'nos dejamos de hablar'? No. Así no conseguiréis nada. Primero hablar, aclarar todo lo sucedido, arreglarlo y empezar de cero que a veces es lo que mejor le sienta a uno. Que quizá el destino no os haya unido a los dos, pero lo que el destino seguro que sí quiere es que no os perdáis el uno al otro, que no perdáis esa amistad que habéis tenido. Pensad que debéis estar juntos aunque cada uno haga su vida por separado. Que cada uno de vosotros encontrará a otra persona con la que conectará y es por eso por lo que debéis arreglaros. Alegraros uno por el otro y el otro por el uno. Ayudaros mutuamente, pelearos pero volveros a perdonar y así sucesivamente. No dejéis que otro simple enfado, discusión o decepción os arruine la amistad. No dejéis que un simple 'olvídate de mí' pueda con vosotros. No dejéis de luchar, pero siempre siempre, por una amistad. No dejéis de echaros de menos cada instante en el que no habláis.
lunes, 11 de febrero de 2013
Valora a las personas que siempre están a tu lado.
No dejes que nadie te quiera solo por tu exterior, por tu físico. Haz que se enamoren de ti por como eres por dentro, por tu personalidad y carácter. Que nadie te manipule. Que nadie te diga cómo eres, si eres guapa, fea, baja, alta, gorda, delgada, porque tú sabes mejor que nadie lo que eres y lo que no. Que a la persona que de verdad te quiera, todos esos defectos le dará completamente igual. Porque las personas que de verdad merecen la pena se cuentan con los dedos de la mano, y en vez de intentar joderte la vida, intentarán que sonrías día tras día. Intentarán que todas las lágrimas que caigan de tus ojos sean de felicidad, emoción o ilusión y no por tristeza ni mucho menos. Valora a esas personas. Porque a veces nos afecta más lo que piensa y dice la gente que no nos conoce de nada, que la que SIEMPRE está a nuestros lado. Recordad: Echad solo de menos a esas personas nunca te fallan, y cuando lo hacen, se acuerdan de pedirte perdón.
jueves, 7 de febrero de 2013
Reírte sola y sin motivos.
Reírte sola y sin motivos, recibir una llamada de una persona que hace tiempo que no ves, estar durmiendo y escuchar como llueve fuera, sacar un nueve o un diez en un examen, que los profesores falten a primera hora o a última, escuchar tu canción favorita en la radio, que te pregunten qué tal el día porque se preocupan por ti, escuchar canciones antiguas que te recuerden a buenos momentos, ver fotos viejas y reírte de ti, abrir alguna red social y que mil personas te saluden, escuchar que hablan bien de ti, encontrarte dinero de vez en cuando, que te envíen sms a las 12 de la noche el día de tu cumpleaños felicitándote o, por lo menos, intentando ser la primera persona en hacerlo, que alguien te quiera, pero sobre todo, que alguien te diga que te quiere es una de las cosas que más levantan el ánimo. Una de las pocas cosas que más felices nos hacen, o al menos, eso creemos. Porque en realidad, nosotros mismos somos nuestras propias máquinas de la felicidad.
domingo, 3 de febrero de 2013
No tengas miedo a nada.
Hoy me han preguntado que qué se siente al estar enamorada. Podría responder diciendo que sientes mariposas en el estómago, que estás todos los días medio atontada... Pero yo no soy de tópicos. Así que, prefiero responder que lo que sientes realmente, es a él. A esa persona. Que él se convierte en tu pilar fundamental para subsistir y que en el día que más jodida estás, en los días que lo único que te apetece es estar sentada sin hacer ni decir nada, llega él y te abraza y en ese instante, crees ser inmune a cualquier problema. Con una mirada sientes que puedes atrapar el tiempo y meterlo en la caja donde guardas tus miedos y temores. A lo mejor, te acojona sentir todo esto, y a que si te sientes así ahora, es porque has conocido el desamor o has conocido al gilipollas de turno que te hizo derramar lágrimas y malgastar días. Sí, y tu mayor miedo será que él pueda convertirse en otro al que olvidar. Pero conforme los días pasen, y compartas risas y complicidad con esa persona, entenderás que por mucho miedo que sientas, él estará ahí para recordarte que, entre tantas complicaciones, le tendrás a tu lado y no permitirá que nadie te haga daño e intente destruirte. No tengas miedo a nada, y vívelo todo lo que puedas con él. Que la vida está para eso, para aprovechar todos los momentos que se nos vengan encima.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


