¡Bienvenidos!

... y como bien dijo Francisco Umbral: "Escribir es la manera más profunda de leer la vida"...

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Que la vida sin amor es incompleta.

Una vida sin amor es incompleta, pues nadie es capaz de explicar lo que un simple e inevitable sentimiento puede llegar a hacer en la vida de las personas. Nada se sabe del amor hasta que se ama. Querer es inevitable, te ayuda a crecer y ayuda a que otros crezcan. A veces, las tristezas tienen que ver con las personas que se van y eso duele, y no poco. En esos momentos juramos no volver a encariñarnos con nadie más y desde que conocemos a otros especiales, olvidamos esa promesa que nunca llegaremos a cumplir, pues es imposible. Y así es como vamos dejando huellas en el corazón de las personas y cómo estas, a su vez, dejan huellas en el nuestro. Cuando alguien se va, lloramos porque el corazón nos pide a gritos esas lágrimas, esas patadas, para aliviar un poco el dolor que estamos sintiendo. No obstante, cuando nosotros nos marchemos, en algún rincón del mundo, habrá alguien que llorará por el simple, pero a la vez complejo hecho, de que ellos también nos quisieron.


martes, 20 de noviembre de 2012

Que verte sonreír es lo más bonito que he visto en mi vida.



Sí, puede que sea un poco, bastante tímida, y sobre todo, algo estúpida. Puede que me guste escuchar esa canción tan pasada que me ata tanto a ti. Puede que sea muy romanticona, y que siempre llore al ver cualquier película de amor. Puede que a veces tenga la risa bastante floja y, en cambio, otras veces no pueda parar de sufrir. Puede que tiemble cada vez que estás cerca, cada vez que me hablas, y que me derrita cada vez que te veo. Puede que cambie de opinión sobre ti, continuamente. Puede que por muchas novias que tengas, yo no puedo olvidarte, o quién sabe, puede que quizá sí lo haga. Puede que verte sonreír sea lo más bonito que he visto en mi vida. Que crucemos nuestras miradas, tenga un distinto significado para cada uno de nosotros. Puede que no te haya sabido valorar tanto como lo hago ahora, y también puede que te odie y te ame al mismo tiempo. Puede que me quede segundo tras segundo, hora tras hora y día tras día mirándote sin cansarme de hacerlo, o puede que un día cualquiera, te vea y ya me haya cansado. Y sobre todo, puede que me pongas verde a mis espaldas, porque sospechas que algo siento por ti. Que me mires raro, muy raro, que me mires mal, que me quieras decir que te deje de mirar de una vez, pero es que yo no puedo dejar de hacer algo que hago inevitablemente. Ver que estás en frente mío y tener que apartar la vista de ti, es imposible, al menos para mi. Puede que lleve mucho tiempo detrás tuya, mucho tiempo esperándote sabiendo que ya nunca más volverás. Puede que me arrepienta, y no sabes cuánto, de lo que hice en un pasado, de haberte perdido, de haberte dejado ir, pero puede más aún que siga enamorada de ti sin que tú eso lo aprecies.




Frena y te darás cuenta de muchas cosas.

Hoy, me he dado cuenta de algo que nos pasa a todos o a casi todos de nosotros. Me he dado cuenta de que nos pasamos la vida como locos, pensando en el futuro, con una metra entre ceja y ceja, corriendo hacia ella, sin detenernos ni un segundo a pensar, a mirar, a escuchar, ni siquiera a respirar, y no nos damos cuenta de que la vida, nuestra vida, está pasando mientras pensamos en qué sera de nosotros mañana, en un futuro, mientras que corremos y vivimos el presente como cuando vas montado en un coche a 180 kilómetros por hora, de noche, y miras por la ventanilla. A penas eres capaz de distinguir cuántos árboles, coches o luches hay a siete u ocho metros de ti, no distingues ni mucho menos sus colores o formas. Eso mismo nos pasa a las personas, vivimos tan deprisa, que no nos paramos a ver cómo son las cosas... Así que reflexiona. De vez en cuando, frena, porque cuando frenas, piensas, escuchas, miras, y puede hasta que te encuentres con algo que te haga feliz, algo que haya estado ahí desde hace mucho tiempo, pero que como ibas tan rápido no lo habías visto de la forma que lo ves ahora.




lunes, 19 de noviembre de 2012

Vivir y ser feliz es la mejor de las medicinas.

¿Hola? Buenos días. Despierta. Abre los ojos y mira a tu alrededor. Agradece. Tienes todo lo que necesitas, no pidas más. Sonríe. Que la mejor de las medicinas es vivir y ser feliz. Sueña. No se duerme para descansar, sino para soñar. Vive. No se vive solamente por supervivencia, se vive para cumplir los sueños. Vuela, déjate llevar en todo momento por aquello que sientes. Ríe, y demuéstrale al mundo que no te importa lo que digan, que eres feliz. Pasa y enseña que vales más que todos ellos. Corre, despégate de los problemas y déjalos atrás de una vez. Olvida el dolor del pasado por difícil que sea, olvida las imperfecciones del presente, los quizás del futuro. Libérate. Dí lo que piensas, atrévete, sé sincera. Diviértete, que la vida son dos días y no tendrás tiempo para hacer todo lo que quieras. Lánzate de cabeza a la piscina, que quien no arriesga, no agana. Demuestra que eres capaz de eso y de mucho más. Quiere. No te escondas detrás de un 'no puedo'. Confía en aquellas personas que siempre están a tu lado. Equivócate, que de los errores se aprende. Cáete y verás como siempre hay alguien dispuesto a ayudarte a levantar. Escucha cada 'a tu lado', cada 'por siempre'. Cree en los 'te quiero'. Siente los abrazos. Busca la mejor solución para todo. Encuentra el camino correcto. Pero sobre todo, tú misma.



sábado, 17 de noviembre de 2012

Que aquí no valen las ganas de querer morirse.

Que aquí no vale ningún "mi vida es una mierda" y las ganas de querer morirse. Tampoco valen las lágrimas sobre tu cara, la tristeza, los malos recuerdos, ni los sábados quejándote en casa. No valen las quejas a primera hora de la mañana, ni las caras largas y mucho menos las discusiones. Nada de ojeras, miradas que entristecen ni depresiones. 
Que para ser feliz, solo hay que querer serlo. Y también, encontrar motivos para serlo. ¿Ves eso en frente tuya? Se llama vida y está ahí, delante tuya, esperando a que vayas, y la conquistes. Te queda un muy largo camino por recorrer para poder terminarla, así que deja de pensar en quien no se merece, deja de darle oportunidades a quien no sabe aprovecharlas, deja de intentar que todo el mundo sea feliz en lugar de triste, y que seas tú la que siempre acabe jodida, porque a veces nos olvidamos de lo más importante: ser uno mismo. Diviértete, bebe vodka o todo lo que se te venga a la cabeza hasta que se te salga por las orejas, ríete tirada en el suelo con tus amigas de lo patéticas que son algunas personas intentando ser algo que no son, muerde al primero que se te cruce y te guiñe el ojo, tírate en una fuente como si fuera una piscina y nada creyéndote ser Nemo, y que si te duelen los pies al llegar a casa, es señal de que ese día lo has disfrutado, señal de que lo has hecho bien.



Da todo por ella, porque ella lo dará todo por ti.

¿Sabéis? Hoy mientras veía una película, me he dado cuenta de que el amor de una madre no lo encontráis en ningún sitio. Que por mucho que alguien te ame como a nada, por mucho que alguien esté dispuesto a dar todo por ti, nadie está tan preparado como tu madre. Ella, junto a toda tu familia, son los que sabes que siempre, siempre, siempre estarán a tu lado, apoyándote.


martes, 6 de noviembre de 2012

Impotencia.

¿No habéis sentido nunca la soledad helando vuestras lágrimas? ¿No habéis sentido cómo poco a poco íbais perdiendo a alguien? ¿No habéis sentido nunca impotencia por algo o alguien? Porque si me decís que no, ni yo, ni nadie lo creería. Seguro que en algún momento de vuestra vida habéis sentido dicha sensación. Te empiezas a hablar con alguien, del que te enamoras locamente. Te llama 'bonita', 'pequeña', y eso, a ti, te encanta. Sientes que cada vez lo quieres más. No aguantas más sin verlo. Sin tocarle. Sin besarle. Sin hablarle. Nadie sabe cuántas ilusiones te has hecho. Cuántas fantasías en sueños que jamás se harán realidad. Cuánto caos dejaste en tu triste mente, donde sólo aparece su nombre. Sólo habláis por alguna que otra red social, te empieza a ignorar cada vez más... Piensas que es porque no tiene tiempo de hablar con nadie, porque está mal y no tiene ganas de nada, o incluso porque no puede. Pero no. En el fondo, aunque no lo quieras aceptar, sabes que es porque cada día va pasando más de ti... Cada día te vas sintiendo peor, por él. Porque echas en falta vuestras conversaciones, sus motes dirigiéndose a ti, pero... y quién sabe a cuantas más les dirá lo mismo. Él jamás te ha dicho 'te quiero', y no se da cuenta de todos los que le dirías tú a lo largo del día. No se da cuenta de nada. No se da cuenta de que estás perdidamente enamorada de él, tampoco se da cuenta de que lo estás pasando tan mal, piensas que es un inútil que no sabe cómo hacerte más daño, aunque en el fondo dices: 'es inútil, pero lo quiero como a nadie más en el mundo'. No sabes cómo reaccionar. Ya no te contesta los mensajes. No te habla. Ahora ya sí que te has dado cuenta de que todas las advertencias de tus amigas, eran por algo. Sólo se preocupaban por ti. Porque sabían que si a ti te decía 'te quiero' no ibas a ser tú la única a la que se lo diría. Ya sabes toda la verdad, sabes que no ha sentido nada por ti, ni lo sentirá. Por muy distinto que sea a ti, lo sigues queriendo, e intentas creer que los polos opuestos, siempre se juntan. Pero no, en este caso no. Ya de una vez por todas, decides empezar a ignorarlo, evitarlo todo lo que puedas. Olvidarte de él, será la única y última opción que tienes para no seguir sufriendo. Entonces, es ahí, donde te das cuenta, que lo que realmente sientes, es IMPOTENCIA.